A 15 días del estreno: el piso de parqué que cambia la vida del Gigante del Este
En el barrio Provincias Unidas de Neuquén, el gimnasio municipal termina de colocar un parqué de primera línea sobre sus 700 metros cuadrados de cancha. La obra, financiada con fondos del municipio, abre la puerta a competencias de alto nivel y consolida al complejo como un polo deportivo, social y cultural para toda la comunidad.

Imaginate llegar al Gigante del Este un jueves a las siete de la tarde, cruzar la puerta del gimnasio y encontrarte con un piso de parqué flamante, brillante, todavía con olor a madera nueva, mientras un grupo de chicos del barrio Provincias Unidas de Neuquén corre para calentar antes de empezar el entrenamiento; eso, ni más ni menos, es lo que está a punto de pasar en menos de veinte días, cuando concluya la obra de recambio del piso de la cancha principal que desde hace semanas se viene ejecutando en ese rincón de la capital neuquina y que promete marcar un antes y un después para toda la comunidad que lo usa cada semana.
El dato no es menor: estamos hablando de un campo de juego de aproximadamente setecientos metros cuadrados que va a quedar vestido con un parqué de calidad premium, preparado especialmente para soportar las variaciones de temperatura que son moneda corriente en la Patagonia, lo que asegura que el material no se resienta ni se deforme con los calores del verano ni con las heladas del invierno, y que además cumple con los estándares que se ven en los polideportivos más importantes del país y del extranjero, así que cuando un chico de Provincias Unidas pise esa cancha va a estar haciéndolo sobre la misma superficie que pisan los jugadores de las grandes competencias.
Una inversión municipal que cambia la oferta barrial
La obra se financia con fondos propios del municipio y forma parte de un programa más amplio de inversión en infraestructura deportiva barrial, lo que significa que lo que se está terminando en el Gigante del Este no es un capricho aislado sino una decisión política de jerarquizar los gimnasios de los barrios como política pública; por eso, además del piso nuevo, el complejo ya ofrece baño, vestuario, calefacción, aire acondicionado y tribunas, y suma también una cancha de césped sintético contigua al gimnasio que amplía la oferta y permite que muchas más actividades convivan en el mismo predio sin pisarse entre sí.
“Que los chicos de nuestro barrio, y los no tan chicos también, tengan la posibilidad de jugar en este piso, es algo muy importante. Lo tienen los mejores clubes del país, ahora lo tienen en Provincias Unidas. Es algo tremendo.”Jaime Vallejos, presidente de la comisión vecinal del barrio Provincias Unidas
Un gimnasio que ya iba mucho más allá del básquet
- Fútbol, vóley, hockey y newcom, las disciplinas deportivas que se suman al tradicional básquet.
- Zumba y ritmos para quienes se mueven por cuestiones más lúdicas que competitivas.
- Educación Física Infantil y talleres culturales para los más chicos del barrio.
- Una cancha de césped sintético contigua que amplía el complejo y descomprime la cancha principal.
Porque hay que decirlo, el Gigante del Este hace rato que dejó de ser solamente un gimnasio de básquet y se convirtió, como lo define el propio Jaime, en un espacio deportivo, social, educativo y cultural para toda la comunidad, una descripción que no parece exagerada si se tiene en cuenta que por sus instalaciones pasan cientos de chicos y chicas por semana, cada uno con su rutina, su profe y su horario, pero todos compartiendo los mismos baños, las mismas tribunas y, ahora también, el mismo piso de parqué soñado, así que cuando se corte la cinta inaugural, dentro de quince a veinte días, lo que se va a estar inaugurando en Provincias Unidas no es solamente una superficie deportiva sino una promesa concreta de que un gimnasio de barrio puede tener, si se lo propone, la misma jerarquía que los grandes templos del deporte argentino.
Yo, mientras escribo esta nota, me imagino a Jaime Vallejos parado en una de las esquinas del gimnasio, mirando cómo los operarios dan los últimos pasos del trabajo, y me imagino también la cara de los primeros vecinos que entren pisando ese parqué, que probablemente van a hacer lo mismo que haríamos cualquiera de nosotros: agacharse, tocarlo con la mano y comprobar que, por fin, eso que durante tanto tiempo parecía un disparate lejano, ya es una realidad al alcance de la próxima caminata al club del barrio.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

El fenómeno de escuchar explosiones al dormir: una alteración poco conocida del sueño


