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Voces de Santa Cruz

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A sus 89, Jack Nicholson carga con un rencor cinéfilo: el día que le dijo no a Gatsby y Redford dijo sí

El actor todavía se lamenta por haber rechazado el protagónico de la adaptación de la novela de F. Scott Fitzgerald que se estrenó en 1974. Un recorrido por la larga búsqueda de casting que incluyó a Marlon Brando y un final con giro personal.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · · 4 min de lectura
A sus 89, Jack Nicholson carga con un rencor cinéfilo: el día que le dijo no a Gatsby y Redford dijo sí

Corría 1974 y en las oficinas de la Paramount se escribía una de las páginas más curiosas de la historia del cine hollywoodense, porque conseguir al Jay Gatsby de la versión definitiva de la novela de F. Scott Fitzgerald fue una búsqueda tan larga como la fiesta de West Egg que retrata el libro. Años después, ya convertido en una leyenda viva, Jack Nicholson reconoció en más de una entrevista que aquel fue, sin rodeos, el único papel verdaderamente excepcional que rechazó en toda su carrera. Y que todavía no se lo perdona.

Nicholson, que acaba de cumplir 89 años y se mantiene retirado de la actuación desde que en 2011 protagonizó ¿Cómo sabes si...?, contó que desde que tenía 18 años su entorno le repetía que él era la cara indicada para Gatsby. Sin embargo, cuando llegó la oferta concreta para sumarse a la película dirigida por Jack Clayton, motivos personales que eligió no hacer públicos lo hicieron desistir. Esa decisión abrió una puerta que terminó cruzando otro gigante de la actuación.

Una casting que pasó por Beatty, Brando y el corazón roto de Evans

El camino hasta confirmar al protagonista fue una verdadera procesión. El primer convocado fue Warren Beatty, que también dijo que no. Luego llegó el turno de Nicholson, que tenía reservas más profundas que lo artístico: en ese momento Ali MacGraw era la esposa del productor Robert Evans, y la idea de compartir elenco con quien era la mujer de quien llevaba las riendas del proyecto no terminaba de cerrarle. Sin acuerdo posible, la búsqueda siguió y se evaluó seriamente a Marlon Brando, hasta que la producción terminó cerrando con Robert Redford, un actor que, como el propio Nicholson supo admitir con el tiempo, también terminó pareciéndose como un calco al personaje idealizado por Fitzgerald.

  • Warren Beatty fue el primer candidato al papel y rechazó la propuesta.
  • Jack Nicholson declinó por razones personales que nunca hizo públicas, en parte vinculadas a la presencia de Ali MacGraw en el elenco.
  • A Marlon Brando se lo consideró seriamente antes de confirmar al protagonista definitivo.
  • Robert Redford terminó aceptando el papel de Jay Gatsby, que se estrenó en 1974.
  • Tras el divorcio de Evans y MacGraw, el papel de Daisy fue finalmente para Mia Farrow.
“Es el único papel verdaderamente excepcional que rechacé, y me arrepiento.”Jack Nicholson

Lo que vino después para Nicholson en ese mismo 1974 tiene algo de paradoja irresistible: mientras Redford se ponía la camisa blanca almidonada del millonario melancólico de Long Island, él se calzaba el impermeable de Jake Gittes para dar vida a Chinatown, el policial de Roman Polanski que hoy figura en cualquier lista razonable de las mejores películas del siglo XX. La actuación le valió una nominación al Oscar como mejor actor, aunque la estatuilla terminó en manos de Art Carney por Harry y tonto. Con el correr de los años, la de Chinatown se convirtió en una de esas películas que se citan una y otra vez como ejemplo del oficio del actor, mientras que la versión de Gatsby quedó como un título curioso del catálogo, más recordada por los vericuetos de su casting que por sus méritos artísticos.

Una pregunta que sigue dando vueltas en cualquier mesa de cinéfilos

¿Hubiera cambiado algo en la historia del cine si Nicholson hubiese dicho que sí al Gatsby de Clayton? Es una de esas preguntas que no tienen respuesta posible, y por eso mismo siguen dando vueltas en cualquier sobremesa cinéfila. Tal vez Redford, con su mandíbula esculpida y su aire de gentleman aplastado por el pasado, terminó siendo el Gatsby perfecto para una Hollywood que en los años setenta todavía creía en los héroes rubios. O tal vez Nicholson, con esa mezcla de fragilidad y hasta ese punto de cinismo que tantas veces mostró en pantalla, le hubiera dado al personaje un brillo más sucio, más cercano a lo que el propio Fitzgerald escribió sobre un hombre que se inventó a sí mismo y murió pagando las cuentas de un sueño. No lo sabremos nunca. Lo concreto es que, casi medio siglo después, el propio Nicholson todavía lo lamenta en voz alta, y eso, créanme, dice mucho más de lo que parece.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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