Saltar al contenido
Sábado, 24 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces de Santa Cruz

Voces de Santa Cruz

Asignaciones por hijo del sector formal: una década de pérdida silenciosa del 45% real

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA documentó que la asignación familiar para empleados registrados perdió casi la mitad de su poder de compra entre 2016 y septiembre de 2026, mientras la AUH y la Prestación Alimentar recorrieron el camino inverso

HO
Hernán OyarzúnPetróleo y energía · · 3 min de lectura
Asignaciones por hijo del sector formal: una década de pérdida silenciosa del 45% real

En septiembre de 2026, la asignación familiar por hijo que perciben los trabajadores del sector formal valía un 45% menos en términos reales que en 2016. La cifra, difundida por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina, surge de comparar la evolución de las transferencias a hogares con hijos a lo largo de una década y vuelve a poner en el centro del debate la capacidad de las políticas sociales para acompañar a los asalariados registrados.

Para un hogar tipo del Gran Buenos Aires compuesto por dos adultos y dos menores, la asignación del primer tramo del Sistema Único de Asignaciones Familiares (SUAF) cubre actualmente el 20,8% de la Canasta Básica Alimentaria. En 2016, esa misma cobertura alcanzaba el 40%. La distancia entre ambos porcentajes describe, sin rodeos, el desgranamiento del principal instrumento de protección contributivo para los trabajadores en blanco con hijos.

Movimientos opuestos en el mapa de las transferencias

La Asignación Universal por Hijo (AUH) trazó una trayectoria inversa. En septiembre de 2026, su valor real se ubicaba un 9% por encima del registrado una década atrás. Cuando se la analiza de manera combinada con la Prestación Alimentar, creada en 2020, el poder de compra conjunto de ambas transferencias resultaba un 60% superior al de 2016. Para el hogar tipo considerado, las dos prestaciones sumadas cubrían el 48,7% de la canasta básica alimentaria.

  • AUH más Prestación Alimentar para un hogar con dos hijos: $359.749 mensuales en septiembre de 2026.
  • SUAF tramo 1 para el mismo hogar: $154.050 mensuales.
  • SUAF tramo 4: $32.434 mensuales, el monto más bajo de la escala contributiva.

El freno parcial de la movilidad mensual y la herencia perdida

Desde julio de 2024, el SUAF y la AUH se actualizan todos los meses de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor publicado dos meses antes. Ese mecanismo, que en el yacimiento se sabe fue presentado como una solución de fondo, detuvo la caída adicional del SUAF pero no compensó la pérdida acumulada durante los años previos. La comparación con 2016, año tomado como línea de base, resulta demoledora: en términos reales, la asignación del sector formal perdió prácticamente una de cada dos unidades de poder adquisitivo.

La Prestación Alimentar, por su parte, mostró sus propios límites. Permaneció congelada entre junio de 2024 y abril de 2026, período en el que resignó el 44,1% de su valor real. En mayo de 2026 recibió un incremento del 38,3%, pero en septiembre todavía se encontraba casi un 30% por debajo del nivel que tenía antes del congelamiento. El rebote, en consecuencia, resultó parcial.

Pobreza en el tramo más bajo de los trabajadores registrados

El informe del ODSA cruzó los montos de las transferencias con los datos de pobreza de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC. En el primer trimestre de 2026, el 61% de los hogares del tramo 1 del SUAF se encontraba en situación de pobreza y el 15% en la indigencia, aun contando con la asignación. Entre los hogares que perciben la AUH, los registros eran del 64% y el 14%, respectivamente. La diferencia entre ambos universos se acorta cuando se observa la incidencia de la pobreza, lo que refuerza la idea de que el componente contributivo perdió su función diferenciadora.

El cuadro de situación describe a un trabajador formal con ingresos bajos cuya asignación familiar por hijo dejó de constituir un complemento significativo frente a la canasta alimentaria. La AUH y la Prestación Alimentar, en cambio, exhiben una dinámica de recuperación que, aunque golpeada por los congelamientos, conserva una cobertura relativa mayor. La política social, así, se movió en direcciones opuestas según se trate de un asalariado registrado o de un hogar fuera del mercado laboral formal. Y la regalía que la provincia esperaba en términos de bienestar para sus trabajadores terminó por no llegar: el SUAF ya no protege como antes.

HO
Hernán OyarzúnPetróleo y energía

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo