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Cuando la rodilla no deja dormir: señales de que conviene consultar y qué hacer mientras tanto

Un especialista en medicina deportiva y atención primaria repasó por qué el dolor se intensifica al acostarse, qué medidas de alivio pueden probarse en casa y cuándo es momento de pedir una evaluación médica.

MM
Marta MansillaSociedad y salud · 16 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Lo que empieza como una molestia tolerable durante el día se vuelve, de noche, un problema serio. María Inés, 52 años, vecina de Lanús, lleva varias semanas levantándose a las tres de la mañana porque la rodilla derecha le pulsa y no encuentra postura. Probó con almohadas, con hielo después del trabajo, con una crema que le recomendó su cuñada. Nada termina de resolverlo. Su caso, contado desde la sala de espera de un consultorio de medicina deportiva, resume lo que muchos adultos de entre cuarenta y sesenta años atraviesan sin animarse a preguntar: el dolor nocturno de rodilla no es una exageración ni algo que haya que aguantar en silencio, y tiene razones concretas que se pueden tratar.

Wesley Baker, especialista en medicina deportiva y atención primaria, repasó para mí cuáles son esas razones y qué hacer mientras se consigue un turno. Su planteo es directo: una almohada bien ubicada puede aliviar, el frío o el calor pueden sumar, pero ningún arreglo casero reemplaza la consulta cuando el síntoma corta el sueño o empieza a modificar la rutina.

Por qué duele más de noche

La explicación que dio Baker es bastante lógica cuando uno se detiene a pensarlo. Durante el día, el movimiento va lubricando la articulación. Al acostarnos, esa lubricación disminuye y el cuerpo queda más tiempo en una misma posición. Entonces aparece lo que el médico describe como dolor acumulado: una molestia que estaba ahí, atenuada por la actividad, se vuelve más perceptible. Si además hay hinchazón o una posición que carga peso sobre la articulación, el cuadro se amplifica y puede impedir el descanso.

  • Una almohada entre las piernas, para quienes duermen de costado y tienen artritis.
  • Una almohada debajo de las rodillas, con flexión leve, para quienes descansan boca arriba.
  • Hielo sobre la zona si hay hinchazón o si se trata de una lesión reciente por sobreuso.
  • Calor cuando la molestia es crónica y está asociada a procesos artríticos.
  • Geles, cremas o parches antiinflamatorios como opciones de alivio localizado.
  • Natación o ciclismo en lugar de correr sobre pavimento, para reducir el impacto.

Cuándo conviene ir al médico

Baker fue claro con los criterios. La consulta médica se justifica cuando el dolor de rodilla se mantiene en el tiempo, cuando despierta a la persona durante la noche o cuando empieza a complicar tareas cotidianas como subir escaleras, levantarse de una silla o caminar varias cuadras. Esperar a que se resuelva solo, dijo, suele prolongar el problema y retrasar un tratamiento que podría ser simple si se actúa a tiempo.

“Acomodarse mejor no resuelve necesariamente el problema. Las medidas de alivio permiten reducir la incomodidad mientras se coordina la consulta; elegir un tratamiento requiere conocer qué la provoca.”Wesley Baker, especialista en medicina deportiva y atención primaria

Medicamentos: qué mirar antes de tomar uno

El ibuprofeno y el naproxeno son antiinflamatorios de uso frecuente y pueden bajar el dolor, pero Baker advirtió que interactúan con anticoagulantes y otros fármacos. Por eso, antes de sumar un analgésico al botiquín, la recomendación pasa por revisar qué medicamentos se están tomando y hablarlo con el profesional tratante. En varios casos, el paracetamol puede ser una alternativa, siempre que sea indicada por alguien que conozca la historia clínica completa.

María Inés me dijo, ya en la puerta del consultorio, que lo que más le cuesta es no poder dormir del tirón. Y eso, que parece menor, le cambió el humor, le sacó energía para el trabajo y le empezó a pasar factura con el resto del cuerpo. Su expectativa, después de esta conversación, es simple: quiere volver a dormir seis horas seguidas y que la rodilla deje de marcarle la noche. Es, en el fondo, lo que busca cualquier persona en su lugar.

MM
Marta MansillaSociedad y salud

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