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Martes, 27 de octubre de 2026
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Voces de Santa Cruz

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Dos jóvenes contra las reglas: la película checoslovaca que todavía incomoda

Estrenada en 1966 y dirigida por Věra Chytilová, Las margaritas combina humor absurdo y experimentación visual. Hoy está disponible en plataformas y vuelve a encontrar espectadores.

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Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · · 2 min de lectura
Dos jóvenes contra las reglas: la película checoslovaca que todavía incomoda

En 1966, cuando Checoslovaquia estaba bajo control comunista, Věra Chytilová estrenó Las margaritas, una película de apenas 76 minutos que desconcertó a la crítica y provocó molestias entre las autoridades. Seis décadas después, su mezcla de irreverencia y experimentación sigue ofreciendo una forma poco cómoda de mirar las convenciones sociales.

Sus protagonistas son dos jóvenes llamadas Marie que parecen dispuestas a vivir sin atender a lo que se espera de ellas. No trabajan ni buscan pareja y, en lugar de acomodarse a los papeles previstos para las mujeres de su época, engañan a hombres que esperan sacar provecho de ellas, juegan con la comida y arrasan con lo que encuentran.

Una rebeldía sin heroínas perfectas

Las Marie no son modelos de conducta. Son caprichosas, irresponsables y por momentos crueles, y la directora no intenta convertirlas en heroínas ejemplares. En esa incomodidad también está parte de la fuerza de la película: su desafío a las reglas no se presenta como una lección ordenada ni como un manifiesto.

La amistad entre ambas, el placer y la negativa a tomar en serio las convenciones sostienen una rebeldía festiva y absurda. Esa actitud tuvo consecuencias en la recepción de la obra: las autoridades checoslovacas cuestionaron el desperdicio de alimentos en una escena en la que las protagonistas destrozan un banquete.

Una forma distinta de mirar el cine

Chytilová también rompe las reglas en la forma de contar. Experimenta con el color, el montaje y la composición, interrumpe la continuidad y superpone texturas. El humor, lejos de ofrecer siempre una guía clara, ayuda a desorientar al espectador y a separar la película del cine convencional de los años sesenta.

Las margaritas admite lecturas distintas: puede verse como una crítica social, como una exploración de las posibilidades del lenguaje cinematográfico o como un antecedente del cine feminista experimental. Su llegada a las plataformas permite que una nueva generación se acerque a esa obra. A mí me conmueve pensar que, tantos años después, una película tan desafiante pueda seguir abriendo preguntas sin exigirnos una única respuesta.

Por Celeste Almonacid, Cultura y patrimonio.

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Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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