Saltar al contenido
Domingo, 4 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces de Santa Cruz

Voces de Santa Cruz

Portada — Deportes —

El Pirata volvió a casa con el botín lleno y dejó a Talleres con las manos vacías

IV
Ignacio VillarroelDeportes · · 3 min de lectura
El Pirata volvió a casa con el botín lleno y dejó a Talleres con las manos vacías

A veces el clásico se define en una sola corrida. Y esta vez, fue el celeste el que salió corriendo con el trofeo bajo el brazo. Belgrano se llevó el derbi cordobés por 1 a 0 ante Talleres en el Kempes y, por una vez, el viento no fue un problema: fue un juez de línea implacable que cobró todo lo que había que cobrar.

El gol que nació de la nada

El gol que nació de la nada

Porque el tanto de Ramiro Hernández llegó cuando menos se lo esperaba. A los 41 del primer tiempo, Talleres se había ido con todo al ataque, pero un mal pase le abrió la puerta al Pirata. La pelota viajó por la izquierda, el centro cayó al área y el punta entró como un tren para empujarla. Gol, silencio en la Popular y desahogo celeste.

Vicentini, la muralla

Vicentini, la muralla

Pero si el gol fue justicia, el arquero fue un seguro de vida. Manuel Vicentini tapó lo que no se puede tapar: un cabezazo de Depietri que ya se gritaba, un tiro libre del pibe Baroni de 17 años que se estrelló contra el travesaño y hasta un remate de Rick que hizo temblar el palo. El uno se vistió de héroe en una tarde donde la suerte también lo acompañó.

Talleres no la pudo meter

Talleres no la pudo meter

La T lo tuvo. Lo tuvo con Rick, que estrelló un zurdazo en el palo. Lo tuvo con Valoyes, que encontró el arco vacío tras una salida en falso de Vicentini y la mandó afuera. Lo tuvo con Baroni, que hizo suspirar al banco con un tiro libre que besó el travesaño. Pero el fútbol es así: cuando no la metés, te la meten. Y a Talleres se la hicieron cara.

El banco ganó el partido

El banco ganó el partido

El Zurdo Zielinski olió la sangre y movió el banco con justeza. Sacó a Passerini y metió a Fernández para ganar peso en el área. Después mandó a la cancha a Benítez, Longo y Velázquez para refrescar piernas. El premio llegó en los pies de Hernández, que entró con hambre y se fue con el gol bajo el brazo. Los pibes respondieron cuando el DT los llamó.

El segundo que no fue

El segundo que no fue

Hasta Zelarayán pudo haber ampliado la diferencia. Después del gol, el chileno entró al área por derecha y sacó un remate que se estrelló contra el palo antes de cruzar por delante del arco. Por centímetros no fue el 2 a 0 que hubiera sellado la historia. El marcador quedó ahí, corto, apretado, pero suficiente para el Pirata.

El clásico quedó en Alberdi. Belgrano se subió al tren de la victoria y se bajó en la estación de la ilusión. Para Talleres, en cambio, sigue lloviendo: tres palos, dos pelotas claras erradas y un gol que duele. La que viene, el Pirata recibe en su cancha y la T visita a uno de los animadores del torneo. Ahí estaremos.

IV
Ignacio VillarroelDeportes

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo