Jueves, 3 de septiembre de 2026
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Voces de Santa Cruz

El showrunner de "Silo" explica por qué la tercera temporada le borró la memoria a Juliette y por qué dice que los villanos "no sabían que eran los malos"

Graham Yost, responsable creativo de la distopía de Apple TV+, detalla cómo el personaje de Daniel Troy inspiró la trama central de los nuevos episodios, por qué Hugh Howey avala los cambios respecto a los libros y qué los hizo repensar el rol de Bernard y Sims en la historia.

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Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · 3 DE SEPT DE 2026 · 5 min de lectura

A 140 años de aquella fundación del Silo 18, la memoria se convirtió en el tema más delicado de la tercera temporada de "Silo", la serie de ciencia ficción que Apple TV+ viene emitiendo desde 2023 y que en su nueva entrega pone a Rebecca Ferguson en el centro de una historia donde olvidar es, literalmente, una decisión política. Yo lo confieso: cuando supe que la producción se animaba a tocarle el recuerdo a Juliette Nichols, me imaginé lo peor, porque perder la memoria de un personaje así suele ser la manera más rápida de vaciarlo de sentido. Pero después de leer las explicaciones de Graham Yost, el showrunner, entendí que acá había algo más interesante: la idea de que controlar lo que la gente recuerda es, en el fondo, la herramienta de gobierno más antigua de esta distopía.

La decisión creativa, según contó Yost en una entrevista reciente, nació de un personaje menor pero muy particular del segundo libro de la trilogía escrita por Hugh Howey: Daniel, un hombre que despierta de la criosuspensión convencido de llamarse Troy. Ese detalle, casi un juego de identidades, fue la chispa que encendió toda la temporada. "El control de la memoria es una parte fundamental de este proyecto", resumió el showrunner, y agregó que en el Silo 18 prácticamente borraron los recuerdos de todos hace 140 años, como parte de un pacto de olvido que sostiene la convivencia subterránea.

Una Juliette sin recuerdos y un personaje nuevo

A partir de ese punto, el equipo de guionistas se hizo una pregunta que parece simple pero que cambia toda la temporada: si Juliette regresaba al silo, ¿qué hacían las autoridades con ella? Las opciones eran dos: eliminarla o borrarle la memoria. Y ahí apareció el giro que define los nuevos capítulos: ¿y si no podían matarla porque era demasiado popular? Esa lógica derivó en la trama central de los episodios protagonizados por Ferguson, donde su personaje vuelve al silo sin saber quién es ni qué hizo, atravesando pasillos y relaciones como una extraña dentro de su propia casa.

El problema extra era que la temporada 3 cubre el segundo libro de la trilogía, y en ese volumen Juliette no aparece hasta el final. Eso obligó al equipo a construirle una historia propia, con todo lo que eso implica: llenar silencios que el texto original dejaba vacíos. Para no quedar atados a un solo hilo, Yost incorporó además un personaje nuevo: la hermana de Daniel, una aviadora naval que regresa de una misión sin poder recordar nada de lo vivido, y que funciona como espejo y contraste de la propia Juliette.

Howey avala los cambios y los villanos se redimen

Las críticas de los lectores más fieles a los libros no tardaron en llegar. Hay quienes sienten que la serie se alejó demasiado del material original, sobre todo porque modifica el segundo libro. Pero, según Yost, el propio Hugh Howey respalda esos cambios, y no por resignación: Howey publicó su primera historia en Amazon y se crió en la cultura del fanfic, donde reinterpretar los materiales de origen es parte del juego. "Para él, todo esto consiste en formar parte de una comunidad de personas que trabajan dentro de esta historia", contó el showrunner, y se nota que lo dice con alivio, porque ese espaldarazo del autor es lo que les permite mover piezas sin pedir permiso en cada capítulo.

El otro eje fuerte de la conversación fue el tratamiento de los antagonistas. Yost sostiene que la serie no busca villanos absolutos, y eso se nota en personajes como Bernard y Sims, presentados como figuras amenazantes en las primeras temporadas y que en realidad actuaban convencidos de que protegían al silo. Cuando en la tercera entrega descubren que el Silo Uno puede destruirlos en cualquier momento, deben elegir qué hacer con esa verdad, y ahí aparece la idea más humana de la temporada. "Las personas pueden redimirse", afirma Yost. "Incluso las personas que han hecho cosas malas, en muchos casos, no sabían que eran los malos."

  • La temporada 3 de "Silo" gira en torno al control de la memoria, un tema que ya estaba presente en los libros a través del personaje Daniel Troy.
  • Juliette regresa al silo sin recuerdos porque las autoridades no podían matarla por su popularidad entre los habitantes.
  • La entrega cubre el segundo libro de la trilogía de Hugh Howey, donde Juliette recién aparece sobre el final.
  • Howey respalda los cambios porque viene de la cultura del fanfic y ve la serie como un trabajo colectivo.
  • Bernard y Sims dejan de ser villanos unidimensionales y son pensados como gente que creía estar haciendo lo correcto.

Yo terminé esta recorrida por las decisiones creativas de "Silo" con una sensación rara: la de estar viendo una serie que se anima a preguntarse qué pasa cuando una comunidad entera decide olvidar, y al mismo tiempo qué pasa cuando alguien se atreve a recordar. Me quedé pensando en ese subsuelo enorme donde miles de personas viven sin saber por qué, y en lo fácil que resulta, acá y afuera del pozo, aceptar que alguien decida por nosotros qué cosas nos conviene tener en la cabeza. Si la memoria es el ADN de una identidad, esta temporada me dejó la certeza de que el verdadero acto de rebelión de Juliette no fue nunca mover una piedra o enfrentar a Bernard, sino volver a preguntarse quién es. Y eso, me parece, vale más que cualquier giro de guion.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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