Lunes, 7 de septiembre de 2026
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Voces de Santa Cruz

La noche que Black Eyed Peas volvió a hacer temblar el Movistar Arena, con un pedido de matrimonio incluido

Will.i.am, apl.de.ap, Taboo y J. Rey Soul repasaron más de dos décadas de hits en su primer show en Buenos Aires desde 2010. Hubo mate en el escenario, bandera argentina al cierre y una pareja que se conoció hace dieciséis años, en la última visita, y volvió a sellar su historia arriba del escenario.

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Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · 6 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Corría 2010 cuando Black Eyed Peas tocó por última vez en Buenos Aires, todavía con Fergie como la voz femenina del grupo, en una etapa donde la banda dominaba las radios con ese pop bailable y futurista que parecía salido de una fábrica de hits. Pasaron dieciséis años, una pandemia, el recambio de formación y un montón de cosas más, y el grupo volvió a elegir la Argentina pararatificar que su sonido sigue vigente: anoche llenó el Movistar Arena con un show que fue, sobre todo, un viaje por la memoria emotiva de toda una generación que creció escuchando Boom Boom Pow en cualquier fiesta.

La formación actual, con Will.i.am, apl.de.ap, Taboo y J. Rey Soul reemplazando a Fergie, salió al escenario pasadas las 21 con una energía que desmintió cualquier prejuicio sobre el paso del tiempo. Arrancaron con Let's Get It Started, Boom Boom Pow y Rock That Body, y desde ahí no bajaron el ritmo en ningún momento. Las pantallas del Arena cambiaron de forma y color durante toda la noche, dibujando geometrías que iban desde cubos hasta figuras orgánicas, y el público respondió con el mismo entusiasmo que si los hubiera visto la semana pasada.

El mapa completo de la noche

  • Los himnos de los 2000 abrieron la velada: Let's Get It Started, Boom Boom Pow, Rock That Body y Pump It sonaron uno detrás del otro, sin respiro.
  • La etapa más latina del grupo tuvo su lugar con RITMO (Bad Boys for Life), MAMACITA y MABUTI, donde J. Rey Soul se llevó los mayores aplausos.
  • Apl.de.ap tuvo su momento de lucimiento personal con Bebot, un tema que homenajea sus raíces filipinas y que en vivo funciona como una pequeña fiesta dentro de la fiesta.
  • Will.i.am se dio el gusto de repasar su carrera solista con #thatPower y Scream & Shout, antes de volver al repertorio grupal.
  • Los clásicos inevitables tampoco faltaron: Where Is the Love?, I Gotta Feeling, Meet Me Halfway, My Humps y Shut Up.
  • El cierre incluyó una segunda pasada por I Gotta Feeling, con la banda envuelta en una bandera argentina que se proyectó en las pantallas del estadio.

Pero si algo distingue a un show del de Black Eyed Peas de cualquier otro, es la capacidad de cruzar la frontera entre el escenario y la tribuna. Anoche, durante Where Is the Love? y I Gotta Feeling, una mujer del público fue invitada a subir al escenario. Mientras cantaba, su pareja apareció desde un costado, se arrodilló y le propuso matrimonio frente a miles de personas. Ella dijo que sí, y el estadio entero estalló. Lo más conmovedor es que la pareja se había conocido precisamente en el show de 2010, en la última visita de la banda al país, así que fue como cerrar una historia de dieciséis años con el mismo soundtrack.

“Es un placer ser latino y estar en Argentina.”Taboo

Taboo, además, fue el responsable del momento más argento de la noche, cuando se sentó al borde del escenario, agarró un mate, le dio unos sorbos y dijo Me quiero sentir bien argento. Después se lo regaló a una chica de la primera fila, que lo recibió como si le hubieran entregado un trofeo. El gesto, mínimo pero cargado de significado, confirmó algo que los músicos suelen repetir en cada visita: que Buenos Aires ocupa un lugar especial en la ruta latinoamericana de cualquier artista que se precie de.

Yo estuve ahí, en la tribuna, y lo que más me llevé no fueron los decibeles ni los efectos visuales, sino esa sensación de estar parado en medio de una memoria colectiva. Porque cuando sonó My Humps o Shut Up, miré a mi alrededor y vi a gente de mi edad, gente que tenía quince años en 2010, cantando cada palabra con los ojos cerrados, como si el tiempo no hubiera pasado. Esa es la prueba de que una banda como Black Eyed Peas trascendió la moda: sus temas no sonaron a archivo, sonaron a presente, y eso, en un país que suele ser generoso con sus artistas internacionales pero también desconfiado con los regresos, es muchísimo.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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