Domingo, 20 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Voces de Santa Cruz

PortadaDeportes

La Peque vuelve a una final después de trece años y lo hizo a lo grande: a puro carácter en San Pablo

Nadia Podoroska eliminó a Paula Badosa por 6-3 y 6-4 y disputará el título del WTA 250 paulista frente a la española Kaitlin Quevedo. La última argentina en una final del circuito mayor había sido Paula Ormaechea en Bogotá 2013.

IV
Ignacio VillarroelDeportes · 20 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

El viento en San Pablo no podía ser peor: rachas cruzadas, pelotas que se iban a cualquier lado y una Badosa que, entre la bronca y la frustración, le tiraba miradas al juez de silla como pidiéndole explicaciones. La Peque, en cambio, se hizo la sorda. Tomó la raqueta, ajustó el saque y le ganó por 6-3 y 6-4. Sin aspavientos, sin ruegos al cielo. A lo campeona.

La rosaria disputará este domingo, a partir de las 14.30, la final del WTA 250 paulista frente a la española Kaitlin Quevedo, 105 del ranking, que viene de dejar en el camino a la francesa Anna Blinkova por 6-4, 2-6 y 6-4. Será la primera vez que se crucen en el circuito profesional.

Una victoria que pesa

Hasta acá, la historia le venía siendo esquiva a Podoroska frente a la española: Badosa la había vencido en los octavos de final de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (celebrados en 2021) y también en un encuentro del circuito ITF disputado en México en 2014. Badosa, exnúmero dos del mundo en abril de 2022, llegó a San Pablo desde el puesto 70. Le alcanzó para media tarde.

El trámite fue claro. La Peque tomó la iniciativa en el arranque, construyó una ventaja de dos quiebres y dejó el primer set servido en bandeja con un 6-3. En el segundo, la española reaccionó, el partido se empardó y llegaron a un 4-4 con dos rupturas por lado. Ahí apareció la versión más firme de Nadia: quiebre en el décimo juego y partido cerrado por 6-4. Partido de ajedrez, pero con swings.

Trece años y un ranking que se reinventa

  • Podoroska arrancó el torneo en el puesto 317 del ranking y tiene asegurado escalar hasta el 199, un salto aproximado de 118 lugares.
  • La última argentina en una final del circuito WTA había sido Paula Ormaechea en Bogotá 2013, cuando cayó en dos sets frente a Jelena Jankovic.
  • Su mejor ubicación histórica fue el número 36, alcanzado en julio de 2021.
  • Viene de ser semifinalista de Roland Garros 2020, su punto más alto en Grand Slams.
  • Tras una prolongada inactividad, el torneo paulista le devuelve ritmo, confianza y puntos.
  • Quevedo viene de ganarle a Blinkova y será una rival incómoda: ya conoce ganar en tres sets esta semana.

Miren, lo de la Peque tiene una dimensión que a veces se pierde entre los números. Volver a una final WTA después de trece años no es un dato de color: es un récord emocional. Es saber que en este circuito la constancia se paga sola y que una lesión larga te borra del mapa. Ella se reescribió desde el puesto 317 y lo hizo en silencio, sin cámaras, sin declaraciones rimbombantes. Solo raqueta y piernas.

Por eso la final del domingo importa más allá del trofeo. Es la confirmación de que hay una argentina plantada entre las mejores después de más de una década. Y a la Peque le sobran argumentos para soñar.

La que viene

Domingo, 14.30, cancha del WTA 250 de San Pablo. La Peque contra Quevedo, por un título que vale un montón. Y por el derecho de gritar bien fuerte eso de que el tenis argentino femenino está de vuelta. Habrá que estar atentos al viento y, sobre todo, al carácter de Nadia. Con esas dos cosas, alcanza.

IV
Ignacio VillarroelDeportes

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo