La tablet más ambiciosa de Huawei aterriza en la Argentina con una pantalla que promete borrar los reflejos de cuajo
La MatePad Pro Max llega con un panel OLED de 13,2 pulgadas, un grosor de apenas 4,7 milímetros y seis altavoces. Puso a prueba su motor gráfico con tres juegos pesados y no se quedó corta.

A finales de 2024, cuando el mercado de las tablets parecía condenado a repetirse a sí mismo con pantallas recicladas y baterías que nunca terminaban de convencer, Huawei decidió romper la rutina con un equipo que se anima a mirar a los ojos a las notebooks más finas: la MatePad Pro Max, un dispositivo de 289 por 196 milímetros que pesa 509 gramos y que, según la ficha técnica, tiene un grosor de apenas 4,7 milímetros, casi como una lapicera gruesa apoyada sobre la mesa. Lo tuve en las manos durante varias jornadas de trabajo y, créanme, esa delgadez deja una sensación rara al principio, como si a la tablet le faltara algo, hasta que uno se acuerda de que ahí dentro late un corazón pensado para aguantar juegos pesados y ediciones de video sin pestañear.
Una pantalla que se banca el sol de la ventana
El panel es una pantalla flexible OLED de 13,2 pulgadas con resolución 3.000 por 2.000 píxeles, lo que la firma china define como categoría 3K, y un brillo máximo de 1.600 nits con una relación de contraste de 2.000.000 a 1. Esos números, que en el papel suenan a marketing puro, en la práctica se traducen en negros profundos y en una imagen que no se rinde ni cuando le cae luz de frente desde una ventana. El secreto lleva el nombre de PaperMatte, un tratamiento que no es un simple coating: es un grabado a nanoescala sobre el propio cristal que dispersa la luz directa y que, al pasar el dedo, transmite una textura aterciopelada, casi como tocar una hoja de papel de gramaje alto.
Esa microtextura no es un capricho estético. Cuando uno apoya el lápiz M-Pencil Pro sobre la superficie, la fricción justa hace que el trazo se sienta orgánico, sin ese deslizamiento oleoso que suele tener el cristal liso de otras tablets. Y después de un par de horas dibujando o tomando notas a mano, lo que se cansa es la espalda, no la vista, porque el grabado cumple lo que promete: reduce la fatiga visual en sesiones largas y permite usar el equipo al aire libre sin necesidad de buscar sombra como si fuera un gato.
El rendimiento, puesto a prueba con los juegos más exigentes
Adentro del chasis tan flaco hay un procesador HiSilicon Kirin de ocho núcleos acompañado por 12 GB de memoria RAM. En los bancos de prueba Geekbench 7, el equipo marcó 2.521 puntos en mononúcleo y 5.025 en multinúcleo, mientras que en la API gráfica Vulkan registró 2.565 puntos, una cifra que lo deja en el lote de los chips pensados para el gaming móvil estándar, sin pretensiones de pelearle de igual a igual con los procesadores tope de gama que sólo viven en teléfonos para jugar, pero que se banque con soltura el día a día de cualquiera.
- Genshin Impact: corrió a 60 fotogramas por segundo con la calidad gráfica en Muy Alta, sin caídas ni tropiezos durante varias horas de exploración.
- Honkai: Star Rail: se mantuvo en 60 fps con ajustes altos, con descensos puntuales únicamente en las animaciones de habilidades especiales dentro de combates muy cargados de enemigos.
- Asphalt Legends: ofreció 60 fps constantes en su configuración máxima, sin que el asfalto se volviera un picadito en ningún momento.
Audio, batería y conectividad: lo que completa la experiencia
El sonido llega desde seis altavoces distribuidos por el cuerpo del equipo, con un volumen que llena una pieza mediana sin que las frecuencias altas se quiebren o distorsionen, algo que se agradece especialmente cuando uno mira una película o juega sin auriculares. La batería es de 10.400 mAh con carga rápida de hasta 66 vatios, mientras que en el apartado fotográfico aparece una cámara principal de 50 megapíxeles capaz de grabar en 4K y una frontal de 12 megapíxeles pensada para videollamadas prolijas. Para cerrar, el puerto USB 3.1 permite transferir archivos pesados y conectar periféricos sin dramas.
¿Alcanza con una pantalla que no se rinde ante los reflejos y con 60 fotogramas estables en los juegos más pesados para destronar a las notebooks del segmento creativo? Me cuesta afirmarlo de manera taxativa, porque todavía depende del ecosistema de apps que cada usuario necesite. Pero lo que sí puedo asegurar, después de pasar varios días con esta tablet en el bolso, es que la MatePad Pro Max es el tipo de equipo que te hace replantear si realmente necesitás abrir una compu para trabajar, jugar o dibujar, algo que en lo personal me dejó con la sensación de estar ante un salto generacional que, aunque todavía no destrone a la notebook de toda la vida, ya está listo para pelearle mano a mano.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Lanzamiento de King of Meat en PS5, Xbox Series y PC en Octubre, Nintendo Espera hasta 2026

Homo Argentum impacta a más de 330,000 espectadores en su estreno

Aaron Taylor-Johnson: Elección Favorita de Brosnan para Siguiente James Bond
