Martes, 15 de septiembre de 2026
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Voces de Santa Cruz

Leuco y Martínez se cruzaron al aire, se preguntaron de todo y dejaron un final abierto que todavía duele

El periodista y la conductora, separados desde 2024, protagonizaron un cuestionario cruzado en televisión donde hablaron de silencios en redes, mensajes borrados y objetos que nunca volvieron a su lugar. Una exposición íntima que reabre el debate sobre los reencuentros mediáticos entre exparejas.

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Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · 14 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

En el año 2024, cuando todavía resonaba la separación entre Diego Leuco y Sofi Martínez, pocos imaginaban que el reencuentro iba a llegar por la pantalla chica y en horario central. Sin embargo, el cruce se produjo y dejó una huella que todavía se comenta, porque no se trató de un pase fugaz ni de un saludo tibio entre dos personas que compartieron cámara y vida: fue un cuestionario cruzado, con preguntas puntuales, pensado para incomodar y para responder con la verdad más cruda, esa que a veces se dice entre risas y otras veces se calla detrás de un silencio.

Lo primero que conviene poner en contexto es qué relación los unía. Leuco y Martínez no fueron solamente una pareja famosa: durante casi ocho años compartieron programa, escenario profesional y una manera de mirarse ante las cámaras que el público argentino aprendió a reconocer. Esa cotidianeidad laboral fue, según ellos mismos reconocieron en distintas oportunidades, una de las razones por las que el vínculo se sostuvo tanto tiempo y también una de las que volvió más difícil la despedida.

La regla del silencio en redes y el teléfono como territorio en disputa

Uno de los momentos más reveladores del segmento llegó cuando la conversación giró hacia lo digital, ese territorio donde las exparejas suelen dirimir sus diferencias con un click. Martínez fue la primera en hablar y lo hizo con una confesión que descolocó: el mismo día de la separación silenció a Leuco en sus redes y lo dejó allí, sin desbloquearlo, desde entonces. "Era mejor silenciarte que eliminarte", explicó, como si la diferencia entre ambas acciones marcara una frontera sentimental que todavía no estaba dispuesta a cruzar.

Leuco, por su parte, admitió que esa situación lo incomodaba y que la vive como una herida abierta cada vez que quiere buscar una foto vieja, una mención compartida, un registro de los años en común. La respuesta de Martínez fue entonces ajustar la configuración de su teléfono para que la cara del periodista no apareciera en los recuerdos automáticos que el dispositivo dispara de tanto en tanto, una solución intermedia que no borra pero que tampoco expone.

“El día que nos separamos te silencié y hasta el día de hoy no aparecés en mis redes. Era mejor silenciarte que eliminarte.”Sofi Martínez

Lo que se extraña, lo que se calla y los mensajes que nunca se envían

Cuando la pregunta apuntó directamente al corazón del asunto y se le consultó si todavía la extrañaba, Leuco intentó esquivar la respuesta, como quien busca una salida elegante que no lo deje expuesto. Pero finalmente se entregó a la verdad y fue directo: "Muchas veces, sí. Más veces sí que no." Esa frase, pronunciada con la cadencia cansada de quien sabe que está diciendo demasiado, resume el tono general del cruce: honestidad sin crueldad, ternura sin romanticismo.

El periodista también contó que la extraña en los detalles más banales, como la energía que ella tiene los fines de semana, una diferencia de temperamento que antes convivía sin estridencias y que ahora, con la distancia, se nota más. Y hubo un costado confesional que dejó a todos pensando: "Millones de veces le escribí y después los borré. Yo soy de escribir largo", dijo, mientras Martínez sonreía y le reconocía, entre risas, que efectivamente tiene talento para eso.

El cierre del segmento tuvo un gesto casi cinematográfico, de esos que en las películas funcionan pero que en la vida real cuestan mucho más. Cuando le preguntaron qué día eliminaría si pudiera, Leuco no dudó: eligió el de la separación. "No hubo días tristes en nuestra relación, pero eliminaría ese", dijo, con la convicción de quien todavía carga con ese recuerdo y necesita que la conversación siga abierta, aunque sea por televisión. Yo, mientras miraba el segmento, no pude evitar pensar que detrás de cada respuesta hay alguien que todavía está procesando lo que pasó y que, de algún modo, necesita que el otro lo sepa. Y eso, lejos de parecerme un circo mediático, me pareció un acto de honestidad que muchos no se animan a tener ni siquiera en la intimidad.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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