Saltar al contenido
Sábado, 10 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces de Santa Cruz

Voces de Santa Cruz

Mapa del retroceso: 948 empresas se borraron del registro formal en julio y la sangría ya alcanza a 34.137 firmas

El padrón de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo tocó en julio el nivel más bajo desde noviembre de 2023 y completó 18 meses consecutivos en caída. Comercio, industria y agro concentran la mayor parte de los cierres, y un economista de la Universidad Nacional de Lanús advierte que la entrada de importaciones baratas y la pérdida de salario real terminaron de vaciar la demanda.

HO
Hernán OyarzúnPetróleo y energía · · 2 min de lectura
Mapa del retroceso: 948 empresas se borraron del registro formal en julio y la sangría ya alcanza a 34.137 firmas

En julio de 2026 quedaban activas 480.067 empresas con al menos un empleado formal en todo el país, una caída de 948 firmas respecto de junio y el piso del registro desde noviembre de 2023, cuando se contabilizaban 512.357 compañías. La cifra, difundida por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, marca 18 meses seguidos de contracción y acumula 32.290 empresas menos en menos de tres años, una baja de 6,3 por ciento.

El retroceso se mide con precisión contra el pico de la serie, alcanzado en enero de 2024 con 514.204 unidades productivas. Desde ese techo, el registro perdió firmas todos los meses, a un promedio de 1.138 bajas mensuales. La última excepción fue enero de 2025, cuando se incorporaron 1.194 empresas; desde febrero de ese año, ningún mes cerró con saldo positivo.

Dónde se concentran los cierres

La apertura sectorial disponible, que llega hasta junio, muestra que comercio, industria y agro encabezan el deterioro. Entre las tres actividades acumularon 15.353 bajas en los primeros seis meses del año, lo que explica buena parte de la sangría general. En julio, la variación mensual fue la más chica del año, pero no alcanzó para revertir la tendencia de fondo.

En el yacimiento se sabe que la dinámica responde a un cóctel de presión cambiaria, apertura importadora y recorte del gasto público. El cuadro se completa con un mercado interno que no termina de afirmarse y con cadenas de pago cada vez más ajustadas, en particular entre las pymes proveedoras de otras pymes.

“Las empresas bajan su producción hasta cerrar porque no tienen demanda. Cuando una firma vende menos, traslada esa situación a sus proveedores, que a su vez pierden facturación y pueden terminar cerrando.”Hernán Bergstein, economista especializado en pymes y docente de la Universidad Nacional de Lanús

Los factores que señala el especialista

  • Ingreso de importaciones a bajo costo, que presiona sobre las empresas industriales de menor tamaño y les recorta margen.
  • Caída del poder de compra de los salarios en términos reales, que reduce el consumo y vacía la demanda interna.
  • Menor demanda del Estado como contratante de bienes y servicios, en línea con el ajuste de las cuentas públicas.
  • Efecto de arrastre entre firmas: la caída de ventas de una empresa se traslada a sus proveedores y se propaga por la cadena.

La postal contrasta con la de principios de 2024, cuando el registro marcaba su máximo histórico reciente. En menos de dos años y medio se evaporaron 34.137 unidades productivas, un volumen equivalente a casi todas las empresas que hoy emplea una provincia mediana. Para Hernán Oyarzún, editor de la sección Petróleo y energía, el dato confirma que la fase de liquidación pyme no se detuvo: cambió de ritmo, pero no de dirección. La pregunta que queda abierta es cuántas de esas firmas eran proveedoras del sector energético y cuánto dejó de percibirse en concepto de regalías, un capítulo que la provincia todavía no terminó de saldar.

HO
Hernán OyarzúnPetróleo y energía

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo