Mariano Moreno volvió a vestirse de huerta: arrancó la novena temporada de Ciudad Zapallo
El programa del PRODA entrega kits gratuitos con cuatro variedades de semillas y dicta talleres de cultivo en localidades del interior neuquino. Más de 150 familias ya se inscribieron y el cierre, en mayo de 2027, tendrá premiación al zapallo más pesado.

La sala de espera delCentro Cultural de Mariano Moreno, en pleno centro neuquino, se llenó esta semana de un murmullo poco habitual: vecinos que no paraban de preguntarse cuántas semillas incluía el kit, cómo se fecundaba la flor de la planta y, sobre todo, si la temporada esta vez se daría bien con el agua. Esa escena, la de gente grande intercambiando consejos como si fueran secretos de toda la vida, volvió a repetirse con el arranque de la novena temporada consecutiva de Ciudad Zapallo, el programa que el PRODA sostiene desde hace casi una década en la provincia de Neuquén y que ya tiene a más de 150 familias anotadas de localidades como Mariano Moreno, El Cholar, Loncopué y Chos Malal, según me confiaron fuentes del propio organismo.
En el lanzamiento oficial, las autoridades confirmaron lo que la propia comunidad venía palpando: se viene una nueva edición del concurso que entrega semillas de forma totalmente gratuita y que, además de repartir el material, acompaña a cada familia con capacitación básica para que pueda cultivar en su propia casa, sin necesidad de contar con grandes extensiones de tierra ni con experiencia previa en huerta, lo que vuelve a la propuesta una herramienta concreta para volver a producir parte del alimento que se lleva a la mesa.
Qué trae el kit y qué se aprende en los talleres
- Cuatro variedades de zapallo en cada kit: gris plomo, alargado, anko y Atlántico gigante, pensadas para distintos tipos de suelo y de clima dentro de la provincia.
- Capacitación sobre los cuatro pilares del cultivo: luz, temperatura, agua y suelo, explicados en un lenguaje accesible para quienes nunca sembraron.
- Técnicas para fecundar la flor femenina de manera manual, uno de los puntos clave para asegurar frutos grandes y sanos.
- Preparación del pozo de plantación con incorporación de materia orgánica, bajo un enfoque agroecológico, sin agroquímicos.
Entre los presentes había caras conocidas y también vecinos que se acercaban por primera vez. Roque (71), jubilado de Mariano Moreno, llegó al acto con la ilusión de quien ya arrancó su segunda temporada y me dijo, mientras guardaba el sobre con semillas en una bolsa de tela, que lo que más le sirve del programa son los talleres porque le sacan el miedo a meter la mano en la tierra, y agregó que espera que este año le toque un Atlántico gigante, esa variedad que, según le contaron los técnicos, puede superar los veinte kilos si el riego acompaña. En la misma línea se expresó una señora del paraje Los Hornos que prefirió no dar su nombre, pero que vino a buscar consejo porque el verano pasado se le secaron dos plantas y quiere entender qué le falló con el riego.
“Entregamos semillas y saberes al mismo tiempo, para que las familias vuelvan a producir parte de su propio alimento.”Aldo González, director provincial del PRODA
La última edición dejó una imagen que se volvió emblemática del programa: Daniel Panitrull, del paraje Los Hornos, cosechó un zapallo de casi 24 kilos y se llevó el primer puesto de la competencia, un dato que, más allá del carácter festivo del concurso, demuestra que con los cuidados básicos y las técnicas que se enseñan en los talleres los rendimientos son absolutamente concretos y al alcance de cualquier familia, incluso en zonas semiáridas del interior neuquino.
Para quienes no pudieron asistir al lanzamiento hay una buena noticia: todavía se puede retirar el kit de semillas en las oficinas de la Dirección de Economía Circular de la municipalidad de Mariano Moreno, donde el personal del PRODA orienta sobre los pasos a seguir y los cuidados de cada variedad, de modo que nadie queda afuera por no haber estado en el acto de apertura. La temporada cerrará en mayo de 2027 con un ranking final y la tradicional premiación a los zapallos más pesados y destacados del año, así que todavía hay varios meses por delante para sembrar, regar, podar y, sobre todo, para aprender en comunidad, algo que en estas localidades del interior, según me contaron los propios vecinos, vale tanto como el zapallo más grande.
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