Viernes, 28 de agosto de 2026
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Voces de Santa Cruz

Ridley Scott insiste: Legend no fracasó, se adelantó por dos décadas a un público que todavía no existía

El director británico revisita su película de 1985 con Tom Cruise y Tim Curry, reivindica su apuesta visual y la emparenta con las sagas que coparon los cines a partir del 2000. Un recorrido por una obra que el tiempo convirtió en objeto de culto.

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Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · 27 DE AGO DE 2026 · 5 min de lectura

Corría 1985 y Ridley Scott ya era una de las firmas más inquietas del cine contemporáneo, el mismo que cuatro años antes había estirado los límites de la ciencia ficción con Alien y que en 1982 había dejado al mundo boquiabierto con Blade Runner. Sin embargo, con Legend el británico eligió correr otro riesgo y se metió de lleno en el bosque de los cuentos oscuros para chicos y grandes, ese territorio donde la luz pelea contra la tiniebla y los unicornios todavía existen, aunque escondidos. La película contaba la historia de Jack, un joven leñador de rostro casi infantil encarnado por Tom Cruise, que debía enfrentar al Señor de las Tinieblas para salvar a la princesa Lili y, de paso, a los últimos unicornios del mundo. Del lado oscuro estaba Darkness, un demonio monumental que Tim Curry interpretaba bajo capas y capas de maquillaje rojo y negro, con cuernos enormes y una voz que todavía hoy suena a villano de manual.

El resultado en las salas fue, en términos comerciales, un golpe durísimo. La película había costado entre 25 y 30 millones de dólares de la época y, cuando terminó su paso por los cines, apenas había juntado unos 23,5 millones, una cifra que ni siquiera alcanzaba para cubrir el presupuesto inicial, ni contando la promoción ni los gastos de distribución. Las críticas tampoco ayudaron: la prensa especializada la recibió con frialdad, le reprochó el ritmo, le discutió el tono y hasta le señaló problemas de montaje, porque la versión que llegó a los Estados Unidos había sido recortada y modificada por el estudio, que además le había cambiado la banda de sonido original, compuesta por Jerry Goldsmith, por una de Tangerine Dream, más cercana al público joven que el estudio quería seducir.

La propia frase del director, cuarenta años después

“La gente decía que Legend no funcionaba. Pero yo creo que sí. Es hermosa y espectacular. Simplemente la hice 25 años antes de tiempo. Hoy en día, todas estas películas que se promocionan bajo el nombre de El Señor de los Anillos y Harry Potter son como Legend. Hacía tiempo que les había dado la espalda y pensé: maldita sea, debería haberla hecho ahora.”Ridley Scott, en diálogo con The Guardian

Lo notable es que Scott nunca se dio por vencido con su película. En cada entrevista que volvió sobre el tema, el director insistió con la misma idea: Legend no había fracasado por mala, sino por inoportuna, y lo que le faltaba en 1985 era un público masivo preparado para ese tipo de aventura. Y los números posteriores, mirados con perspectiva, le dieron bastante razón. Cuando en el año 2001 Peter Jackson estrenó la primera entrega de El Señor de los Anillos y la convirtió en fenómeno global, recaudando casi 900 millones de dólares en todo el mundo, quedó claro que el público estaba dispuesto a seguir durante horas a un héroe cargando un anillo por bosques, montañas y ciudades en ruinas. Un año después llegó Harry Potter y la piedra filosofal, con 975 millones de recaudación, y confirmó que la fantasía épica con criaturas, hechizos y héroes jóvenes podía llenar salas en cualquier país del planeta. Legend había intentado ese mismo camino veinte años antes, cuando todavía no existía ni el marketing masivo de los blockbusters de verano ni el público globalizado que hoy consume esas historias como si fueran series de streaming.

Con el paso de las décadas, la película fue encontrando su lugar, primero en el circuito de VHS y luego en el de DVD y Blu-ray, donde los fans del género la empezaron a mirar con otros ojos. La versión del director, restaurada y con la banda original de Goldsmith, ayudó mucho a recuperar el clima sombrío y onírico que la versión comercial había perdido. El maquillaje de Tim Curry, que sigue siendo uno de los grandes trabajos de caracterización del cine de los años ochenta, se volvió referencia obligada para cualquier diseñador que se anime a crear un villano de fantasía. Y la imagen del bosque iluminado por los unicornios, una de las secuencias más recordadas de la película, se transformó en póster, en fondo de pantalla y en cita obligada entre los que reivindican la película como una pequeña obra de culto, imperfecta quizá, pero visualmente única.

  • Estreno mundial: 1985, en cines de Europa y Estados Unidos.
  • Presupuesto estimado: entre 25 y 30 millones de dólares.
  • Recaudación mundial: alrededor de 23,5 millones de dólares.
  • Protagonistas: Tom Cruise como Jack y Mia Sara como la princesa Lili.
  • Villano: Tim Curry como Darkness, con uno de los maquillajes más recordados del cine fantástico.
  • Banda sonora original: Jerry Goldsmith, reemplazada en el montaje comercial por Tangerine Dream.
  • Director: Ridley Scott, en plena carrera ascendente tras Alien y Blade Runner.

A mí, que vi la película bastante después de su estreno, en una de esas tardes de sábado en que el cable repetía clásicos de los ochenta, Legend me dejó una sensación que todavía recuerdo: la de estar mirando algo distinto a todo lo demás, un cuento con la textura de un cuadro y el corazón de un sueño oscuro. Por eso, cada vez que Ridley Scott repite su teoría del, le creo un poco más, no porque sea una verdad absoluta, sino porque la historia del cine está llena de películas que recién encontraron a su público cuando la paciencia de los fans las sostuvo hasta que el mundo cambió a su alrededor. Y Legend, con sus bosques de utilería pintados a mano, con su héroe de ojos enormes y su demonio de pesadilla, es una de esas películas que el tiempo, tarde o temprano, siempre termina reivindicando.

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Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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