Viernes, 18 de septiembre de 2026
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Voces de Santa Cruz

Stuart y compañía se cruzan con un Flash vintage en el penúltimo capítulo de su propia odisea

La serie derivada de The Big Bang Theory cierra su primera temporada con una aventura dentro de un cómic y la presencia de Jay Garrick, el velocista de la edad de oro interpretado por Andy Ridings. El reemplazo de Linterna Verde, las razones que dio Zak Penn y lo que viene.

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Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · 18 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Arrancamos por una perlita de la edad de oro: en 1940, el primer Flash de la historia no fue Barry Allen ni Wally West, sino Jay Garrick, un personaje de casco alado y botas rojas que apareció en Flash Comics #1 de la editorial All-American Publications, allá por enero de aquel año lejano. Aquella versión ochentosa en su estética, ochentosa en su espíritu, es la que ahora se cruza en el camino de Stuart Bloom y sus compañeros en el penúltimo episodio de la primera temporada de Stuart no consigue salvar el universo, el spin-off de The Big Bang Theory que la cadena Warner Bros. viene emitiendo en Estados Unidos.

Lo que me enganchó desde el arranque es la idea de que la acción se desarrolle literalmente dentro de un cómic. Para quien no venga siguiendo la serie, vale la pena situarse: en el cierre del capítulo anterior, Stuart, Denise y los demás quedaron atrapados en una realidad alternativa que tomó la forma de una historieta, y la entrega siguiente los obliga a sobrevivir en ese papel impreso mientras buscan la manera de salir. En ese escenario aparece Jay Garrick, encarnado por el actor Andy Ridings, y el cruce permite algo que en la televisión de superhéroes no se ve todos los días: que un personaje de DC conviva con los entrañables nerds creados por Chuck Lorre.

Por qué Garrick y no Linterna Verde

El detalle que me parece más jugoso está en lo que no se pudo hacer. El productor Zak Penn confirmó que el plan original era que el invitado especial fuera Linterna Verde, pero la idea terminó cayendo porque existe otra serie en desarrollo centrada en el personaje, titulada Linternas, que ya tenía reservados los derechos de uso. El tropiezo quedó incluso bautizado en el título del episodio: Spoiler: no hemos conseguido a Linterna Verde, una confesión a plena vista del equipo de guionistas.

Penn, además, contó que junto con Bill Prady encontraron un reemplazo que incluso mejoraba la historia. Como el arco argumental exigía desplazamientos constantes entre dimensiones, Flash les resultaba un vehículo más natural que Linterna Verde para esos saltos, y la sustitución terminó encajando con el recorrido que ya venían trazando Stuart y compañía por realities paralelos.

  • Jay Garrick, el Flash de la edad de oro de 1940, reemplaza a Linterna Verde, que estaba previsto originalmente.
  • El reemplazo fue bautizado en el propio título del episodio: Spoiler: no hemos conseguido a Linterna Verde.
  • Penn y Prady consideraron que Flash servía mejor para los viajes entre dimensiones que exige la trama.
  • Jay Garrick fue elegido por su costado "ridículo", según Penn, sin intención de ofender a nadie.
  • La primera temporada cierra con su último episodio después de esta entrega y ya tiene segunda temporada confirmada.

Sobre la decisión de ir a buscar específicamente a Jay Garrick, y no a Barry Allen o Wally West, Penn fue bastante frontal: les hacía gracia esa versión del personaje por su costado más ridículo, aclaró, sin intención de burlarse. Es una honestidad que se agradece, porque en el delicado equilibrio entre el homenaje y la parodia muchas series se tropiezan, y acá el propio equipo creativo reconoce de qué está jugando.

Después de esta aventura dentro del cómic, a la primera temporada le queda su episodio de cierre, y la continuidad ya está confirmada con una segunda entrega que el canal tiene prevista. Para mí, que vengo siguiendo la franquicia desde los tiempos en que Sheldon discutía sobre el contrato social de Batman, ver a Stuart haciéndose cargo de su propio universo paralelo tiene algo de justicia poética: durante años fue el ocaso cómico de la tienda de cómics, el tipo al que nadie le compraba nada, y ahora es el protagonista absoluto de una historia que demuestra que la historieta puede ser una puerta hacia cualquier lugar, incluso hacia uno mismo.

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Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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