Treinta kilómetros de pozos en la Ruta 40 neuquina: un viaje que se planifica con la rueda de auxilio en la mano
El tramo que va de Junín de los Andes a Zapala acumula un deterioro severo que los viajeros que lo conocen vienen denunciando desde hace tiempo. Las últimas lluvias taparon de agua los huecos y el riesgo para cubiertas y suspensiones se multiplicó. Recomendaciones para quien igual decida cruzar esa zona.

Empiezo la nota como suelo empezar cuando se trata de rutas del sur argentino: sentado a la mesa de una cocina, en Junín de los Andes, con la pava todavía caliente y la mochila del viaje sin abrir del todo. Lo que me habían contado empieza a tomar forma antes de acomodarme en el auto, casi como un anticipo de lo que viene después.
Porque lo que viene después se llama Ruta Nacional 40 y, en el tramo que une a Junín de los Andes con Zapala, se ha transformado en una sucesión de pozos de dimensiones considerables que se reparten, según el relevamiento y los testimonios de viajeros que se repiten en distintos foros y comentarios, a lo largo de unos 30 kilómetros de calzada. No son pozos nuevos: quienes conocen el corredor sostienen que el deterioro arrastra ya mucho tiempo y que las lluvias de las últimas semanas terminaron de tapar los huecos con agua, lo que vuelve a esa agua en un problema doble, porque oculta la profundidad real y convierte cada impacto en una sorpresa para amortiguadores, llantas y neumáticos.
Lo que reportan quienes ya pasaron por ahí
- Cubiertas reventadas al pegar contra un pozo cubierto de agua que parecía menos profundo de lo que era.
- Roturas mecánicas en vehículos chicos y en camionetas que intentaron esquivar a baja velocidad.
- Viajeros que decidieron postergar próximos traslados en auto por la zona, mencionando también el estado de la RN 52 y la RN 51.
- Recomendaciones repetidas en todos los relatos: circular de día, a velocidad moderada y con el teléfono con señal chequeado antes de salir.
Carlos, de 52 años, vecino de San Martín de los Andes y viajante frecuente de la zona, lo resume con una frase que escuché repetida en más de una sobremesa: uno siempre tiene que estar pensando en la rueda de auxilio antes de salir, porque en este tramo más vale ir con el repuesto en buen estado y con el número del auxilio mecánico guardado en el celular, ya que la cobertura de señal suele fallar en algunos sectores del recorrido. Lo que él espera, como tantos otros que viven del turismo y del movimiento de la temporada, es que las reparaciones lleguen antes de que el verano sume más autos y la calzada siga rompiéndose debajo del agua.
Desde lo estrictamente informativo, conviene dejar por escrito que la Ruta 40 en Neuquén es un corredor muy usado para llegar a destinos turísticos de la región, sobre todo en temporada estival, y que el avance de esa temporada puede traer mayor carga de tráfico sobre una calzada que ya presenta daños acumulados. Para quien tiene el viaje planificado, las precauciones mínimas son las de siempre en este tipo de rutas: circular de día y a velocidad moderada para ver los pozos con anticipación; llevar una cubierta de repuesto en buen estado; y tener a mano el número de auxilio mecánico antes de salir, especialmente en tramos con poca cobertura de señal. Nada reemplaza, claro, a quien ya conoce el camino y puede ir anticipando cada bache, pero el que va por primera vez bien haría en tomarse en serio cada uno de estos consejos antes de poner primera.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

FOBO laboral: el temor a ser reemplazado por la IA gana terreno en el trabajo


Destacan a Argentina como líder en la región por su monitoreo de una infección emergente
