Una escapada a Maipú entre caminos de campo y sabores bonaerenses
A 275 kilómetros de Buenos Aires, la ciudad combina paseos históricos, cabalgatas, pesca y gastronomía criolla. Cómo llegar y cuánto cuesta disfrutar de la laguna.

Hay escapadas que invitan a bajar un cambio apenas dejamos atrás la ciudad. Para mí, Maipú tiene mucho de eso: caminos de tierra, historias de campo y una laguna donde pasar el día sin mirar el reloj. A mitad de camino entre Buenos Aires y la costa atlántica, es una opción para quienes buscan un paseo tranquilo y con varias actividades.
Cómo llegar y qué recorrer en el centro
Desde Buenos Aires son 275 kilómetros por la Autovía 2 y el viaje en auto demanda menos de tres horas. También se puede tomar el tren Roca desde Constitución: tarda cuatro horas y cuarto, con pasajes desde 16.900 pesos en los días de menor demanda.
Una buena manera de empezar la visita es recorrer el Museo Regional Kakel Huincul. Sus siete salas reúnen documentos y objetos de la historia local, mientras que en el Patio de Carruajes se conservan una carroza fúnebre y un pequeño automóvil Ford de 1928. Después, a pie, se puede conocer la parroquia Nuestra Señora del Rosario, el cine teatro de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y el Centro Cultural Leopoldo Marechal, espacios vinculados con las estadías de trabajo y descanso del escritor.
Cabalgatas y una laguna para disfrutar al aire libre
Fuera del centro, las cabalgatas permiten acercarse a pulperías, postas centenarias y estancias por el circuito Los caminos del gaucho Melitón Fierro. En diciembre, la Agrupación Tradicionalista La Fortinera organiza una travesía histórica de 20 kilómetros, a caballo y en carruajes, hasta la estancia El Yaraví. La jornada incluye almuerzo, fogón y música en vivo.
A 12 kilómetros al norte de la ciudad, la laguna Kakel Huincul es una alternativa para quienes disfrutan de la pesca. Allí se pueden buscar pejerreyes y tarariras desde un muelle de 200 metros o en bote. El predio cuenta con camping, parrillas, alojamiento en habitaciones y casas, además de alquiler de botes y kayaks. La entrada general cuesta 7.000 pesos y los menores de nueve años no pagan.
Dónde dormir y qué probar
Para quienes quieran quedarse a pasar la noche, el Residencial Munich cobra 36.000 pesos por persona. Conviene tener en cuenta ese valor al organizar la escapada.
A la hora de comer, yo recomiendo hacer una parada en Ama Gozua, abierto desde 1968. Allí sirven el Matrimonio completo, con chorizo artesanal de la zona, morcilla, papas y huevos de campo. Federico Ercoreca, sobrino de los fundadores, prepara los chacinados con la receta original. Otra opción es Stylo, donde el chef Rubén Irigoy ofrece bife de chorizo con papas, huevo, panceta y morrón, además de pastas caseras y picadas de mariscos. Andrés Aguilar, Turismo
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