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Una puerta de roble, 29 habitaciones y 300 etiquetas: el hotel de Recoleta que respira vino mendocino

A metros de la avenida Alvear, un boutique de la familia Catena diseñó cada rincón en torno al vino argentino: toneles reciclados, bañeras talladas en una sola pieza y una cava con etiquetas de cinco provincias. En 2025 entró al ranking de los 20 mejores de Sudamérica.

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Andrés AguilarTurismo · 4 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Les confieso algo: hacía tiempo que no cruzaba la puerta de un hotel y me quedaba unos segundos parado en la vereda, intentando entender cómo la habían hecho. En la avenida Quintana, en pleno Recoleta, esa puerta existe: seis metros de madera de roble francés, armada con los toneles que alguna vez contuvieron vino mendocino. Pesa tanto que uno solo no la mueve. Y ya desde ahí empieza a contar de qué se trata el lugar.

Un hotel que no se repite a sí mismo

Adentro funcionan 29 habitaciones distribuidas en categorías, pero ninguna igual a la de al lado. Las bañeras fueron talladas en Mendoza a partir de una sola pieza de madera, así que no hay dos con la misma forma. En el piso doce hay dos dúplex con terraza propia y vista abierta hacia la Basílica del Pilar; en el sexto, las habitaciones suman sauna seco privado. Desde mayo de 2026 el hotel avanza en una reforma piso por piso con un objetivo claro: mantener la estética que lo caracteriza sin resignar lo que lo hace distinto.

La cava y el bar: el corazón vitivinícola

El espacio que más me gusta es Verdot, el bar de vinos. En el centro, una cava climatizada de cuatro metros de largo por tres de altura guarda cerca de 300 etiquetas que llegan desde Mendoza, Salta, San Juan, la Patagonia y La Rioja. Ofrecen catas guiadas por sommeliers, en versión privada o para grupos de hasta 50 personas. Abre de mediodía a medianoche, lo que lo convierte en un plan tanto para huéspedes como para quienes estamos de paso por el barrio.

Gastronomía, spa y un dato práctico

La propuesta gastronómica se completa con Rufino, una parrilla que funciona solo para la cena y se abastece en parte de una huerta propia en el subsuelo del edificio. La cocina la firma un especialista en cocina patagónica; la barra de tragos, el bartender de Florería Atlántico, el bar porteño que integró el ranking mundial de los 50 mejores. En el piso ocho funciona el spa, con pileta climatizada, sauna seco y de vapor, y sala de masajes. Un plus poco habitual en la hotelería de Recoleta: una sala de reuniones con videoconferencia sin cargo extra para los huéspedes.

  • Cerca del 80% de los huéspedes son extranjeros, principalmente estadounidenses, con mayor presencia europea durante el invierno boreal.
  • La estadía promedio ronda una o dos noches.
  • En 2025 quedó en el puesto 14 del Top 20 Hotels in South America de los Readers' Choice Awards de Condé Nast Traveler, segundo entre los argentinos de la lista.

El hotel fue fundado a comienzos de la década de 2010 por integrantes de la familia Catena, y eso se nota: cada rincón parece pensado para que el vino no sea un complemento, sino el hilo conductor. Si andan por la zona, mi recomendación es sentarse a comer en Rufino y pedir, antes o después, una copa en Verdot: es la manera más simple de entender por qué este lugar entró en un ranking internacional.

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Andrés AguilarTurismo

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