Viernes, 11 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Voces de Santa Cruz

PortadaVida

Una red para que nadie quede a la deriva: Chaco quiere ordenar la salud mental con presencia en cada barrio

Un proyecto que se debate en la Legislatura provincial propone articular bajo un mismo esquema a profesionales, centros y programas que hoy funcionan de manera dispersa, con equipos territoriales, guardias durante todo el año y un plan de cuidados para cada paciente después de una crisis.

MM
Marta MansillaSociedad y salud · 11 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

La sala de espera del centro de salud del barrio es, muchas veces, el primer lugar donde aparece un pedido de ayuda que no llega solo: viene con la abuela que no duerme, con el padre que se quedó sin trabajo y no puede más, con la adolescente que dejó de hablar. En el Chaco, esa realidad cotidiana empieza a mover un debate en la Legislatura provincial, donde se analiza un proyecto para crear una Red Provincial de Salud Mental Comunitaria que ordene, bajo una misma estructura, lo que hoy funciona de manera dispersa en el sistema público.

Una red que ya existe pero que nunca fue escrita

La propuesta no imagina dispositivos desde cero. Lo que busca es articular a psicólogos, psiquiatras, enfermeros, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales y acompañantes terapéuticos que ya forman parte de distintas áreas del Estado provincial y de los municipios, pero que muchas veces trabajan sin coordinación, sin continuidad y con coberturas geográficas desiguales. La idea central es dividir a la provincia en nodos regionales de salud mental, alineados con las regiones sanitarias que ya existen, para que cada equipo conozca la población de su territorio, los servicios disponibles y las barreras de acceso que todavía quedan pendientes.

Qué se atenderá y cómo

  • Consultas ambulatorias en centros de salud y hospitales, con presencia regular en los barrios.
  • Visitas domiciliarias para llegar a personas que por distintos motivos no pueden trasladarse.
  • Intervenciones en crisis y guardias activas los 365 días del año, pensadas como respuesta provincial.
  • Seguimiento obligatorio después de internaciones o situaciones de riesgo, con un equipo de referencia asignado.
  • Centros comunitarios, hospitales de día, dispositivos de rehabilitación psicosocial y espacios para las familias.

Yo veo seguido cómo, después de una internación, la familia se vuelve a su casa con la indicación de un profesional y la sensación de que nadie los va a llamar. Este proyecto intenta tapar justo ese agujero: en los casos que lo requieran, se deberá elaborar un Plan Individual de Cuidados, con responsables designados, plazos claros y un abordaje que contemple las necesidades del paciente y de su entorno más cercano. La meta es que la persona no quede flotando entre el hospital y la calle, sino que tenga un equipo que la acompañe de manera sostenida.

Suicidio: prevención y posvención como política pública

La prevención del suicidio aparece como uno de los ejes específicos del texto. La iniciativa propone integrar los programas provinciales que ya están en marcha, priorizar el seguimiento de las personas en situación de riesgo y desarrollar acciones de posvención para los familiares y allegados que atraviesan duelos por estas muertes, un punto que suele quedar afuera de las políticas públicas y que, sin embargo, marca a comunidades enteras. En cada región sanitaria se deberán definir protocolos comunes para recibir consultas, evaluar al paciente, actuar ante la urgencia y, sobre todo, garantizar la continuidad del cuidado una vez superada la crisis inicial.

Carmen, una vecina de 52 años que hace casi una década acompaña a su hijo con padecimiento mental, me decía hace pocos días, mientras esperábamos juntas en una sala del hospital público, que lo más difícil no es el momento de la crisis sino lo que viene después: conseguir un turno, sostener un tratamiento, explicar en la familia lo que pasa, saber a quién llamar un domingo a la noche. Ella no conoce los detalles del proyecto, pero resume, sin saberlo, lo que la futura red promete intentar: que en el Chaco la salud mental deje de ser un camino de pasos sueltos y se convierta, de una vez, en una política pública escrita, con equipos, plazos y presencia territorial. Si la Legislatura lo aprueba, el Ministerio de Salud tendrá 180 días para presentar un plan de implementación con metas a cinco años, que es, en definitiva, el punto donde la voluntad política empieza a medirse con los hechos.

MM
Marta MansillaSociedad y salud

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo