Viernes, 18 de septiembre de 2026
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Voces de Santa Cruz

Una sala alquilada, seis espectadores y una historia que después cruzó fronteras: el caso «Zyzzyx Road»

La película de John Penney, con Katherine Heigl y Tom Sizemore, recaudó 30 dólares en una semana en Dallas como parte de una estrategia apuntada al mercado internacional. La producción costó 1,2 millones y luego vendió derechos de DVD en 23 países.

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Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · 18 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

A veces el cine guarda las curiosidades más jugosas en los márgenes de la cartelera, y la historia de «Zyzzyx Road» es una de esas rarezas que merecen contarse con tiempo. En febrero de 2006, un thriller de bajo presupuesto se convirtió durante siete días en la película más improbable del circuito estadounidense: seis personas pasaron por la sala, la recaudación fue de 30 dólares y, sin embargo, el filme terminó encontrando público lejos de su país de origen. Vale la pena detenerse en cada capítulo de esta rareza, porque detrás de los números hay decisiones muy concretas y un oficio que, más allá del resultado inicial, terminó dando sus frutos.

El punto de partida es una pareja y un secreto. La historia, escrita y producida por John Penney, está ambientada en Las Vegas y gira en torno a dos protagonistas que, después de matar al exnovio de ella, entierran el cadáver en la carretera que da nombre a la película. Cuando regresan al lugar para asegurarse de que todo sigue oculto, el cuerpo ya no está. Sobre ese eje, Penney construyó un thriller que combina el crimen con la desaparición física de la evidencia, una premisa directa que sirve como motor de la tensión durante el metraje.

Un elenco con caras conocidas y un rodaje breve

El reparto reúne a tres nombres con recorridos muy distintos. Leo Grillo, productor y protagonista, venía de una carrera vinculada al trabajo con animales, que es justamente el área que quería financiar con esta película. Katherine Heigl aceptó el papel después de que Thora Birch lo rechazara, en un momento en el que la actriz ya había filmado el piloto de «Anatomía de Grey», la serie que terminaría de consagrarla. Tom Sizemore, por su parte, llegaba con un currículu pesado en cine de los años noventa: «Rescatando al soldado Ryan» y «Heat», dos títulos que lo habían instalado como un rostro habitual del género.

El rodaje se extendió durante veinte días del verano de 2005 en el desierto de Mojave, con un presupuesto de 1,2 millones de dólares. Para Penney, guionista con experiencia junto a Brian Yuzna y Joey Travolta, el proyecto también significó asumir por primera vez la dirección de un material propio, un paso lógico dentro de una carrera que venía creciendo desde atrás de cámara.

La estrategia detrás del estreno en Dallas

La decisión comercial fue tan llamativa como los números que dejó. Para poder vender la película en el mercado internacional, la producción necesitaba acreditar un estreno en salas estadounidenses. Grillo, que motorizó la operación, buscaba generar ingresos en el exterior para financiar proyectos futuros vinculados con animales, y la exhibición local fue pensada como un trámite dentro de esa lógica. Se alquiló el Highland Park Village Theater de Dallas por 1.000 dólares y se ofreció una función al mediodía durante una semana, con entradas a cinco dólares cada una.

Las proyecciones comenzaron el 25 de febrero de 2006 y terminaron el 2 de marzo. En ese período pasaron por la sala seis personas, lo que dejó una recaudación total de 30 dólares. Entre los asistentes estaban la maquilladora Sheila Moore y una amiga; Grillo les reintegró el importe de las dos entradas, de modo que, hecha esa devolución, el saldo final fue de 20 dólares. Es, hasta donde se conoce, una de las cifras más bajas registradas para un estreno cinematográfico en Estados Unidos.

El recorrido internacional y la pregunta que queda

  • La producción costó 1,2 millones de dólares y se filmó en 20 días en el desierto de Mojave durante el verano de 2005.
  • El estreno en el Highland Park Village Theater de Dallas duró del 25 de febrero al 2 de marzo de 2006, con una función diaria al mediodía.
  • La sala fue alquilada por 1.000 dólares y las entradas se vendieron a 5 dólares; pasaron seis espectadores y la recaudación fue de 30 dólares.
  • Tras devolver dos entradas, el saldo neto del estreno quedó en 20 dólares.
  • Los derechos internacionales para DVD sumaron alrededor de 368.000 dólares en 23 países.

El contraste entre los 20 dólares de Dallas y los 368.000 dólares por derechos internacionales en 23 países resume, mejor que cualquier análisis, la lógica del cine de nicho en los años dos mil. Una producción chica puede construir su recorrido a partir de ventas cruzadas, y un estreno local puede ser apenas una formalidad dentro de un plan mayor. «Zyzzyx Road» no fue un fracaso cinematográfico en el sentido convencional: fue una operación comercial con un pie puesto en los requisitos de la industria y otro en la búsqueda de mercados donde el filme pudiera encontrar su público.

Lo que me deja esta historia, leído desde hoy, es una sensación agridulce que conozco bien como espectadora. Por un lado, está la imagen casi surrealista de seis personas en una sala alquilada para una función al mediodía, con Grillo devolviéndoles la entrada a la maquilladora y a su amiga. Por otro, está el dato de que ese mismo material terminó viajando, idioma mediante, a veintitrés países. A veces el cine necesita contar con esas dos caras para terminar de entenderse: la del oficio paciente y la del capricho del mercado. Y a mí, como a tantos, lo que más me sigue importando de una película es, en definitiva, la historia que hay detrás de quienes la hicieron posible.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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