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Sábado, 10 de octubre de 2026
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Voces de Santa Cruz

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Vuelve Tinelli, pero esta vez por streaming: arranca Dale Match con humor, archivo y mucha música en vivo

El conductor pone en marcha un ciclo por streaming el miércoles 14 de octubre a las 21, con un panel estable, cámaras ocultas, secciones de talentos y un ojo siempre puesto en los clásicos de VideoMatch.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · · 5 min de lectura
Vuelve Tinelli, pero esta vez por streaming: arranca Dale Match con humor, archivo y mucha música en vivo

Yo tengo que confesar algo antes de arrancar a escribir esta nota: la primera vez que vi a Marcelo Tinelli en televisión yo todavía iba a la escuela primaria, y la pantalla del comedor de casa se transformaba, como tantas otras noches de los noventa, en una suerte de plaza pública donde el conductor parecía conocer a cada uno de los argentinos de memoria. Por eso, cuando me enteré de que el hombre de Bol shorts y humor rápido volvía con un programa propio, no pude evitar pensar que la historia volvía a doblar sobre sí misma, aunque esta vez con un escenario muy distinto: nada de señales abiertas, nada de cable tradicional, sino la pantalla chica del celular, la tablet enchufada al wifi o el smart TV enchufado a una plataforma de streaming. Esa es, justamente, la apuesta central de Dale Match, el nuevo ciclo que Marcelo Tinelli estrenará el miércoles 14 de octubre a las 21 y que se emitirá de lunes a jueves por streaming, con una duración pensada para la sobremesa nocturna y un tono que, según confió la producción, combina humor, actualidad y una fuerte apertura a la participación del público.

Un programa con varias puertas de entrada

La propuesta, en concreto, se arma como un mosaico de secciones que se relevan entre sí y que buscan recuperar algo de aquella lógica de “programa-show” que Tinelli supo dominar durante décadas. En primer término estarán los segmentos dedicados a quienes quieran mostrar sus habilidades frente a cámara: 30 segundos de fama, donde los participantes tendrán literalmente un contador en pantalla para presentar un talento o una intervención insólita, y La gran chance, una vidriera orientada a cantantes aficionados, con lugar especial para jóvenes del interior del país que muchas veces no tienen dónde probar su material. A eso se le sumará, en cada emisión, un bloque nutrido de cámaras ocultas: entre siete y ocho situaciones breves, grabadas en la calle con actores y creadores de contenido que no serán reconocidos por las personas involucradas, con el plus de que después se verán las reacciones del propio Tinelli y de sus compañeros.

Como si eso fuera poco, el ciclo abrirá una ventana permanente al archivo de VideoMatch, esa usina de humor que marcó a varias generaciones, y la combinará con invitados que podrán sumarse a la mesa y, en muchos casos, ofrecer un cierre musical en vivo. La idea, según explicó la producción, es que ninguna noche tenga la misma estructura exacta que la anterior: los bloques se reordenan, las secciones se prenden y se apagan según el día, y el archivo funciona como una caja de herramientas a la que se puede volver cuando el ritmo lo pide.

Quiénes acompañarán a Tinelli en la mesa

El panel estable estará compuesto por Anita Martínez, Diego Castro, Carito Müller y Baulo, cuatro figuras con llegada a públicos distintos y con perfiles que, en la lógica del programa, están pensados para repartir el protagonismo y no concentrarlo todo en la figura del conductor. A ese núcleo se sumará Pachu, que tendrá dos participaciones semanales, y Roberto Peña, que aportará sus imitaciones por fuera de la mesa, en un dispositivo que busca oxigenar la dinámica y evitar la sensación de una mesa sobredimensionada. El propio Tinelli lo planteó en términos muy claros al describir el criterio de conducción: la idea es que sus compañeros puedan sostener el ritmo del programa y hasta quedarse al frente en algunos segmentos, lo que vuelve a poner en primer plano aquel viejo oficio de “conductor-presentador” que el cable argentino supo cultivar y que en los últimos años se había ido desdibujando.

“El rey es el contenido. Puede ser del año 1990 o de anoche.”Marcelo Tinelli

Esa frase que el propio Marcelo Tinelli eligió para sintetizar el criterio de selección de los materiales resulta, a mi entender, la mejor manera de entender lo que se viene: un programa que se asume hijo de su tiempo, pero que no tiene ningún empacho en mirar hacia atrás y recuperar piezas de archivo que para muchos siguen siendo parte del calendario emocional del país. Es, si se quiere, una operación de nostalgia bien administrada, cruzada con una lógica de plataforma que entiende que el público ya no se sienta a las nueve de la noche frente al televisor a esperar que arranque el programa: ahora entra cuando quiere, mira lo que le interesa y se queda si algo lo atrapa. En ese esquema, la pregunta ya no es si Tinelli puede reinventarse en streaming, sino cuánto de aquel viejo lenguaje de la medianoche argentina sobrevive en un formato que se consume, sobre todo, en soledad frente a una pantalla chica.

Yo, mientras escribo esto, no puedo evitar pensar en aquella pantalla del comedor de mi casa, en las risas que se mezclaban con el ruido de los cubiertos y en la certeza, muy de aquellos años, de que el programa empezaba a una hora fija y duraba lo que tenía que durar. Nada de eso va a volver, claro, porque los modos de mirar cambiaron y las familias también. Sin embargo, hay algo de aquel viejo ritual que parece resistirse a desaparecer y que, sospecho, va a estar presente el próximo 14 de octubre a las 21, cuando Dale Match ponga primera y Marcelo Tinelli vuelva a hacerse cargo, una vez más, de hacer reír y de hacer compañía. A mí, lo confieso, esa sola idea ya me deja con una sonrisa cómplice, de esas que se reservan para los regresos que uno no se animaba a pedir pero que, cuando aparecen, terminan haciendo bien.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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