El Claridge recuperó su piano bar: historia, cocina porteña y tragos en el Microcentro
Después de tres meses de obras, el salón volvió a recibir público con su piso damero, vitrales reparados y el piano restaurado. Cuánto cuesta comer y tomar algo.

En pleno Microcentro porteño, el piano bar del hotel Claridge volvió a abrir después de tres meses de trabajos. La renovación buscó acercar el salón a la imagen que tenía cuando el hotel inauguró en 1946, sin dejar de lado la propuesta de comida y tragos que lo mantiene activo de lunes a viernes.
A mí me interesa especialmente esa convivencia entre la historia y el presente: detrás de la fachada de aire londinense hay un bar notable que muchos todavía no conocen y que ahora invita a descubrir sus detalles con una mirada renovada.
Una restauración con oficio e historia
La alfombra dio paso al piso damero, que retoma los tonos de la década de 1940. También se repararon los vitrales pieza por pieza, se devolvió protagonismo a los revestimientos de madera oscura de estilo Tudor y se restauró el piano Zimmerman, parte del patrimonio del salón.
El arquitecto Walter Fazio y la diseñadora Eugenia Medici estuvieron al frente de la obra. El trabajo tuvo una dificultad particular: gran parte de la carpintería original se había fabricado dentro del hotel, que durante décadas contó con sus propios ebanistas y carpinteros. Algunas de las máquinas que usaban todavía permanecen en el edificio.
La barra también guarda una historia para mirar de cerca. En 1964, el barman Enzo Antonetti ganó en Edimburgo un concurso internacional con su creación Mar del Plata, preparada con ginebra, vermut seco, Benedictine, Grand Marnier y una piel de limón. Fue el primer argentino en obtener ese título y una placa de bronce recuerda su logro.
Qué se puede pedir y cuánto cuesta
El bar comparte el salón con el restaurante y el desayunador. Al mediodía hay un menú ejecutivo por 30.000 pesos, con primer plato, segundo y postre o café. En la carta, las pastas arrancan en 10.500 pesos, las ensaladas en 13.000 y las milanesas en 18.500. Los tragos clásicos cuestan entre 12.000 y 13.000 pesos, mientras que los whiskies parten de 7.800.
La propuesta se completa con una agenda cultural que Martín Díaz viene ampliando con ciclos de jazz, literatura y otras actividades. Si están por el Microcentro y buscan dónde almorzar, les recomiendo tener en cuenta el restaurante del Claridge: es una manera de conocer el salón y hacer una pausa en medio de la jornada.
Andrés Aguilar, Turismo
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