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Miércoles, 7 de octubre de 2026
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Voces de Santa Cruz

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El mouse que aprende a vibrar: cómo es el nuevo PRO X3 Superstrike de Logitech y por qué los jugadores de disparos no paran de hablar de él

El fabricante presenta un ratón de 59 gramos con clics hápticos ajustables, sensor inductivo en lugar de interruptores tradicionales y una autonomía de 135 horas. La promesa es que cada disparo, cada salto y cada recarga se sienta distinto en la mano, según el juego y el estilo de quien lo usa.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · · 4 min de lectura
El mouse que aprende a vibrar: cómo es el nuevo PRO X3 Superstrike de Logitech y por qué los jugadores de disparos no paran de hablar de él

Cuando en 2021 Logitech presentó el PRO X Superlight, muchos creímos que el mouse para videojuegos competitivos había encontrado una meseta: liviano, inalámbrico, rápido y con poco margen para reinventarse. Cuatro años después, la marca vuelve a mover el tablero con el PRO X3 Superstrike, un dispositivo que no se conforma con medir el movimiento de la mano, sino que también decide cómo se siente cada clic bajo los dedos, y lo hace gracias a un sistema que reemplaza los microinterruptores clásicos por un sensor inductivo con respuesta háptica configurable.

Clics que se ajustan como un ecualizador

La gran novedad del PRO X3 Superstrike se llama HITS, una tecnología que sustituye a los switches mecánicos y ópticos que hasta ahora dominaban la industria. En su lugar, un sensor inductivo detecta la pulsación y, al mismo tiempo, devuelve una vibración ajustable que el fabricante ofrece en seis niveles de intensidad. ¿El objetivo? Que el jugador pueda adaptar la respuesta del botón a lo que pide cada partida: más firme y seca para Counter-Strike 2, más suave y reactiva para Valorant, por citar dos de los juegos que el propio Logitech menciona.

Todo eso se administra desde el programa Logitech G HUB, disponible para Windows y Mac, que permite modificar el punto exacto en que se registra una pulsación, ajustar la distancia de reinicio del clic mediante la función Rapid Trigger y, sobre todo, decidir cuánta vibración llega al dedo. El software también deja guardar hasta cinco perfiles en la memoria interna del ratón, de modo que las configuraciones viajan con el equipo y no dependen de tener el programa abierto en cada computadora.

Una autonomía que sorprende y un sensor que no se queda atrás

  • Batería de hasta 135 horas, unas 45 horas más que la generación anterior (PRO X2).
  • Conexión inalámbrica LIGHTSPEED y cable USB-C como alternativas.
  • Tasa de sondeo de 8000 Hz, aprovechable con un procesador moderno y una pantalla de 240 Hz o más.
  • Sensor HERO 2 con sensibilidad máxima de 44.000 DPI.
  • Chipset NxLOGI y compatibilidad con la alfombrilla POWERPLAY para carga inalámbrica.

Esa autonomía de 135 horas fue, personalmente, lo primero que me llamó la atención cuando terminé de leer el comunicado, porque en un mouse pensado para entrenamientos largos y competencias de varias jornadas la batería suele ser la primera variable que se sacrifica cuando se sube la tasa de sondeo o se añaden funciones inteligentes. Aquí Logitech asegura que, aun exprimiendo los 8000 Hz, el PRO X3 Superstrike aguanta más de cinco días de uso intenso sin pedir un enchufe, lo que lo vuelve un aparato muy interesante para los jugadores que viven entre torneos y sesiones maratónicas de práctica.

El diseño: 59 gramos, sin huecos y sin RGB

El cuerpo del ratón mantiene la silueta simétrica que la línea PRO viene sosteniendo desde hace varias generaciones, con una carcasa cerrada, sin perforaciones, y un peso de 59 gramos que lo deja dentro de la categoría de los mouse ultralivianos pensados para el género de disparos competitivos. En la base lleva patas de PTFE —un material plástico de muy baja fricción— que permiten deslizarse tanto sobre alfombrillas de tela como sobre superficies de cristal, y la caja incluye cintas adhesivas opcionales para mejorar el agarre de la mano en sesiones largas.

La decisión de no incluir iluminación RGB, botones laterales extra ni rueda de desplazamiento libre no es un descuido, sino una declaración de principios: el PRO X3 Superstrike está pensado para el jugador que se sienta frente a la pantalla a competir, no para el que quiere un objeto decorativo sobre el escritorio. Esa austeridad, que a primera vista puede parecer limitación, es en realidad un mensaje claro a la comunidad de esports: cada gramo y cada milisegundo cuentan, y todo lo que no aporte a la partida se queda afuera.

Como periodista que sigue hace años la evolución de los periféricos para videojuegos, confieso que lo que más me genera expectativa de este PRO X3 Superstrike no es la cifra de DPI ni la tasa de sondeo, sino la idea de poder “sintonizar” la sensación del clic como si fuera un ecualizador de audio. Si Logitech logra que la vibración háptica realmente cambie la experiencia en distintos juegos y no quede como un truco de marketing, vamos a estar ante un antes y un después en la manera de diseñar un mouse competitivo, y eso, para quienes vivimos pendiente de cada detalle de la PC, es una noticia que vale la pena seguir de cerca.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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