Viernes, 18 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Voces de Santa Cruz

PortadaVida

La Feria del Libro de Neuquén se despide con libros, música y lecturas para toda la familia

El último fin de semana de la edición 2026 ofrece títulos desde 2.000 pesos, autores patagónicos y una agenda que combina literatura, gastronomía y juegos educativos.

MM
Marta MansillaSociedad y salud · 17 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Son pasadas las seis de la tarde en Neuquén y la globa central todavía tiene fila en la entrada. Es el último fin de semana de la Feria Internacional del Libro Neuquén 2026, un clásico patagónico que desde hace diez días transformó a la ciudad en un punto de encuentro entre lectores, libreros y curiosos de todas las edades. Yo misma me acerqué pensando en comprar un libro puntual y terminé quedándome dos horas, fascinada por la mezcla de propuestas que conviven bajo la lona.

Lo primero que conviene tener en cuenta antes de cruzar la puerta es el presupuesto. Hay títulos desde 2.000 pesos, una cifra que permite acceder a novelas, cuentos y libros infantiles sin resignar demasiado bolsillo. En el otro extremo, algunas ediciones más exclusivas —tapas duras, libros ilustrados, tiradas limitadas— pueden superar los 70.000 pesos. Ese rango amplio es, a la vez, una invitación y una advertencia: conviene ir con una idea clara de qué se busca y cuánto se está dispuesto a gastar.

Dos globas, muchos libreros y literatura de la Patagonia

La venta se reparte entre dos globas, donde confluyen libreros llegados de distintos puntos del país. Para quien solo quiera concentrarse en la compra de un título, el paseo ofrece publicaciones infantiles, novedades editoriales y un apartado especialmente interesante: la literatura de autores patagónicos, muchas veces difíciles de conseguir en las grandes cadenas de Buenos Aires o en las librerías de los shoppings.

Una agenda que va mucho más allá de los libros

La feria no se agota en los stands. Durante estos diez días hubo charlas con escritores, presentaciones de libros y lecturas en vivo que le dan otra cadencia al recorrido. A esa programación se suman espectáculos musicales y experiencias inmersivas que permiten combinar la búsqueda de un título con una salida distinta, casi como un programa de tarde completo.

Para las familias con chicos, el paseo suma dos atractivos clave: gastronomía para sentarse un rato a recuperar energías y juegos educativos pensados para distintas edades. Todo eso en el mismo predio, lo que convierte a la feria en una salida versátil: se puede ir a comprar un libro, a escuchar a un autor local o simplemente a pasar una tarde diferente.

En la globa, mientras hacía fila para pagar un libro de cuentos neuquinos que hacía tiempo buscaba, me crucé con Ernesto, un jubilado de 67 años que vive en el barrio Altos del Limay. Me dijo que viene todos los años y que esta vez vino con su nieta de ocho años, entusiasmada por los juegos educativos. Ernesto me contó, con esa calma de los que ya tienen el hábito hecho, que lo que más disfruta es descubrir autores patagónicos que no conoce y charlar con los libreros sobre recomendaciones. Antes de irse, me dijo algo que me quedó dando vueltas: "Ojalá el año que viene pueda traer a mi hijo, que vive en Córdoba, y así le muestro lo que es esta feria". Esa esperanza —la de compartir lo que uno encuentra con quien está lejos— es, a mi criterio, el corazón de cualquier feria del libro.

MM
Marta MansillaSociedad y salud

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo