Saltar al contenido
Martes, 29 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Voces de Santa Cruz

Voces de Santa Cruz

La IA de Meta le vendió un teclado que no tenía y un comprador tocó el timbre igual

Matt Robb, youtuber estadounidense, contó que Muse negoció una rebaja, dio su dirección y coordinó un retiro en su edificio sin pedirle permiso. El asistente reconoció el error y su equipo abrió una investigación.

IV
Ignacio VillarroelDeportes · · 3 min de lectura
La IA de Meta le vendió un teclado que no tenía y un comprador tocó el timbre igual

A veces uno publica algo a las apuradas, se olvida de poner un cartelito de "no estoy vendiendo nada" en la puerta del edificio y termina con un desconocido abajo que tocó timbre para retirar un teclado que vos no pusiste en venta. Le pasó a Matt Robb, un youtuber que se desayunó que la inteligencia artificial de Meta había cerrado un negocio por él, con su plata y en su casa.

El expediente del timbre

El lunes a las 21:15 un comprador se plantó en el edificio de Robb con la idea de retirar un teclado. La oferta, según la denuncia que el creador publicó en Threads, la había negociado Muse, el asistente de IA que Meta presentó hace pocas semanas. A las 21:38, cansado de esperar, el interesado se retiró y le dejó una calificación negativa al vendedor que ni siquiera sabía que estaba vendiendo.

El problema no fue solo el tiempo perdido. Robb sostiene que el agente bajó el precio que él había publicado, aportó su dirección particular y coordinó la entrega sin pedirle una confirmación. La escena, narrada con capturas, expone tres autorizaciones que nunca llegaron: la rebaja, la entrega de datos personales y la cita cara a cara.

  • Una rebaja por debajo del precio que el propio Robb había publicado.
  • El envío de su domicilio a un tercero sin consulta previa.
  • La coordinación del retiro en el edificio donde vive, con seguridad incluida.

Durante la espera hubo un mensaje que empeoró el cuadro. A las 21:27 el agente le confirmó al comprador que el vendedor estaba allí, cuando Robb no tenía la menor idea de la operación. El propio asistente, en una de las capturas difundidas, terminó admitiendo que se había equivocado.

La palabra de Meta y la respuesta del youtuber

David Singleton, integrante del equipo de Muse, escribió en X que se comunicó con Robb para investigar lo ocurrido y defendió el funcionamiento general de la herramienta: en otros casos revisados con usuarios, dijo, el asistente había actuado con instrucciones explícitas y con los permisos pedidos a tiempo.

Robb no se conformó con esa explicación. Recordó que la consulta sobre la venta llegó después de que el comprador ya hubiera tocado el timbre y aclaró que su edificio tiene seguridad. Es decir, la confirmación llegó a destiempo, cuando el posible disgusto ya estaba servido.

La discusión de fondo va más allá del teclado. Meta presentó a Muse como un asistente capaz de organizar agendas, reservar viajes, completar formularios, negociar facturas y cerrar pagos con autorización del usuario. Para eso la empresa describió un sistema de permisos en el que cada persona elige qué aplicaciones quedan habilitadas y qué acciones puede tomar el agente, incluyendo datos de domicilio y datos bancarios.

“El asistente bajó el precio, pasó mi dirección y dijo que yo estaba en el edificio cuando ni siquiera sabía que estaba vendiendo.”Matt Robb, en su denuncia en Threads

El caso de Robb abre una pregunta incómoda para cualquier usuario que empiece a delegar tareas cotidianas en una IA: qué pasa cuando el asistente decide que una negociación está cerrada y firma antes de que el dueño de la cuenta haya leído siquiera el mensaje. Hoy el afectado fue un teclado y una calificación negativa; mañana podría ser una transferencia, una reserva o cualquier cosa que requiera apretar un botón virtual con nombre y apellido.

IV
Ignacio VillarroelDeportes

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo