Lunes, 28 de septiembre de 2026
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Voces de Santa Cruz

La noche en que Lali le puso el broche de oro a su paso por River con un dream team pop argentino

En su tercer Monumental, la cantante cerró la etapa de No vayas a atender cuando el demonio llama rodeada de Tini Stoessel, Marilina Bertoldi y Miranda, en una velada que mezcló clásicos, confesiones íntimas y guiños al público.

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Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · 27 DE SEPT DE 2026 · 5 min de lectura

Soy de la idea de que hay recitales que se vuelven hito sin necesidad de grandes aspavientos: alcanzan con un par de canciones a corazón abierto y con la sensación compartida de que, en esa vereda del tiempo, algo se está despidiendo. Lo que Lali Espósito montó anoche en el estadio Monumental, en lo que fue su tercera función consecutiva y el cierre formal de la etapa de No vayas a atender cuando el demonio llama, tuvo exactamente esa textura: la de una despedida que, lejos de cerrarse en clave melancólica, eligió celebrar con amigas de la música argentina y convertir al público en cómplice de un abrazo colectivo.

El Monumental se pobló otra vez de miles de seguidores que coparon plateas, populares y campo, con esa mezcla característica de familias enteras, chicas con vinchas con forma de corazón y grupos de amigos que acampan desde temprano para no perderse ni un acorde. El listado de invitados, rumoreado durante semanas en redes sociales y programas de espectáculos, se confirmó anoche con tres nombres fuertes del pop y el rock local: Tini Stoessel, Marilina Bertoldi y Miranda.

Tini, de los audios de WhatsApp al beso en el escenario

La aparición de Tini fue, sin dudas, el momento más comentado de la noche. Subió al escenario con el pelo teñido de rosa shocking y un delicado velo blanco que le caía sobre los hombros, una imagen que remitía tanto a las estética pop internacional como a cierto aire etéreo, casi nupcial. Juntas interpretaron Like a Virgin, el clásico de Madonna, en una versión que respeta el pulso original pero le agrega un beat bien argentino, y luego se zambulleron en 1Amor, ese tema que Lali había presentado en shows previos y que cobró otra densidad con la presencia de Tini en el estribillo.

Antes de cantar, hubo lugar para la palabra. Lali le dio la bienvenida y le agradeció por haber aceptado la invitación; Tini, visiblemente emocionada, contó que había seguido la carrera de su anfitriona desde que era chica y que, en las semanas previas, le había enviado numerosos mensajes de audio con propuestas, dudas y nervios. Esa confesión íntima, dicha con la voz algo temblorosa y la sonrisa enorme, funcionó como una declaración de hermandad artística que el público recibió con una ovación larga. Para el cierre de ese bloque se sumó Marilina Bertoldi con su guitarra negra, vestida con una camisa oscura y pantalones del mismo color sujetos por cadenas plateadas en la cintura, y entre las tres se permitieron un beso en la mejilla que recorrió la pasarela y fue registrado por miles de celulares.

Miranda, Mejor que vos y la sombra de Pedro Rosemblat

La segunda gran apuesta de la noche llegó de la mano de Miranda, la banda que lidera Alejandro Sergi y que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Con ellos, Lali interpretó Mejor que vos, la canción que ella misma escribió y que, según se confirmó en otras oportunidades, está dedicada a Pedro Rosemblat, su pareja. La puesta en escena fue austera pero efectiva: las luces bajas, el bajo bien al frente y la voz de Lali dialogando con la de Sergi como si se conocieran de toda la vida.

En el campo, a pocos metros del escenario, Rosemblat siguió la presentación como uno más entre los espectadores. De acuerdo con videos que circularon en TikTok, se lo vio cantar a todo pulmón y levantar los brazos al ritmo de la música, sin cámaras oficiales ni custodia visible, como un fan más que conoce cada letra. Esa postal, repetida a lo largo de las distintas fechas de esta etapa, se transformó en una especie de símbolo: el de un amor que se celebra en público sin estridencias, pero sin esconderse.

  • Tini Stoessel: pelo rosa y velo blanco, voz y complicidad en Like a Virgin y 1Amor.
  • Marilina Bertoldi: guitarra en mano, cadena plateada en la cintura y un beso colectivo al final.
  • Miranda: pop electrónico y letra afilada en Mejor que vos, con guiño a Pedro Rosemblat en el campo.
  • El Monumental como patio de casa: tres funciones agotadas y miles de almas que no pararon de cantar.

Al terminar la última canción de esta etapa, mientras bajaban las luces y se escuchaba el murmullo del público yéndose lentamente, me quedó dando vueltas una sensación muy concreta: la de haber sido testigo de una de esas noches que después se cuentan durante años. No por los fuegos artificiales ni por la pirotecnia, que también estuvieron, sino por la manera en que Lali eligió rodearse. Apostó por colegas mujeres que representan distintos barrios del pop y del rock argentinos, les abrió su escenario más grande y dejó que cada una se luciera sin opacarla. Eso, visto desde las gradas, se siente como un acto de generosidad rara vez vista en una industria que suele ser competitiva hasta el absurdo.

Me fui caminando hacia la estación con la certeza de que esta despedida no es un final sino una pausa: Lali seguirá girando, probablemente con nuevas canciones y nuevas invitadas, porque a esta altura del partido ya quedó demostrado que su teléfono tiene agendados a casi todos los nombres importantes de la música nacional. Pero esta triada Stoessel-Bertoldi-Miranda, con sus looks, sus declaraciones y sus sobreactuaciones medidas, difícilmente se repita tal cual. Por eso, si me preguntan qué colaboración me gustaría volver a escuchar en vivo, no dudo: la de las tres juntas, con el beso en la mejilla, los brazos abiertos y esa manera tan nuestra de transformar un estadio en una plaza de pueblo.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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