Sábado, 5 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Voces de Santa Cruz

PortadaDeportes

Las Williams se despidieron en la primera ronda y aun así se llevaron la noche

Serena y Venus volvieron a jugar juntas en el US Open después de cuatro años, pero desperdiciaron un 5-0 en el supertiebreak y cayeron ante Chan y Joint. La multitud de Arthur Ashe las aplaudió de pie igual.

IV
Ignacio VillarroelDeportes · 5 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

El viento no tuvo nada que ver esta vez. El culpable fue un supertiebreak que empezó 5-0 a favor y terminó 10-7 en contra. Las Williams, las dos, las legendarias, quedaron afuera en la primera ronda del dobles del US Open. Sí, leíste bien: primera ronda, en Flushing Meadows, un martes a la noche, con Arthur Ashe lleno hasta las bandejas.

Serena y Venus habían vuelto a juntarse en una cancha de Grand Slam después de cuatro años sin compartir vestuario competitivo. La hermana menor se retiró del individual allá por 2022, después de aquella despedida emotiva en el mismo torneo. Venus, en tanto, sigue apareciendo de vez en cuando, como quien se asoma por la ventana a ver si todavía lo reconoce. Esta vez decidieron probarse otra vez en pareja, y el tenis estadounidense se detuvo un instante para mirar.

Lo que pasó en la cancha

Del otro lado de la red estaban la taiwanesa Hao-Ching Chan y la joven Maya Joint, una dupla sin pergaminos históricos pero con piernas frescas. El primer set se lo llevaron 6-3, con un tenis sólido y sin regalarle nada a las dueñas de casa. En el segundo, las Williams reaccionaron, forzaron el tiebreak y ahí estuvieron cerca de empatar: cayeron 7-6, 6-7 el desempate, con lo justo.

El tercero se definió otra vez en el desempate, esta vez a diez puntos, el formato moderno del dobles que no perdona distracciones. Y ahí vino lo insólito: las hermanas se pusieron 5-0 arriba, con el partido servido en bandeja, y de repente no pudieron cerrar. Chan y Joint ganaron diez de los siguientes doce puntos, dieron vuelta el marcador y sentenciaron 10-7. Final, 6-3, 6-7 y 7-6. Adiós.

Más allá del resultado, la imagen que se llevó la gente fue la previa. El ingreso a la cancha, las dos hermanas juntas otra vez, la ovación cerrada, los flashes desde las tribunas. Para buena parte del público, el match fue casi una excusa: la excusa para verlas caminar juntas hacia la red, para escucharse gritar ese "vamos, vos podés" que sólo se da entre hermanas que además son campeonas. Lo demás, los games, los errores no forzados, los dobles faults, quedó en un segundo plano.

Y ahora la pregunta que sobrevuela Flushing Meadows: ¿fue una despedida disfrazada de regreso, o todavía queda una función más? Serena ya avisó que el individual no vuelve. Venus sigue cerca del circuito, con intermitencias. Verlas juntas otra vez, en este escenario, tiene fecha de vencimiento. Por eso, más allá del 5-0 que no fue, más allá del resultado final, esta noche en Nueva York fue un recordatorio: hubo un tiempo en que estas dos mujeres definieron una era, y ese tiempo se está acabando, quieranellas o no.

La que viene, en este mismo Arthur Ashe, habrá que mirar bien el cuadro de dobles por si aparece la sorpresa. Pero no hay que engañarse: lo de anoche fue un cierre, con público aplaudiendo de pie y con la derrota doliendo menos de lo que debería. A veces el marcador miente, y esta vez mintió bastante.

IV
Ignacio VillarroelDeportes

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo