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Voces de Santa Cruz

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Placas con alma de animé: GIGABYTE cruza la estética otaku con el socket AMD AM5 y le mete Wi-Fi 7 al combo

La marca taiwanesa lanzó dos motherboards con ilustraciones de inspiración japonesa, chasis blanco glaciar y el nuevo chipset B850: una ATX con pantalla LCD y cuatro M.2, y una microATX con puerto interno para una pantallita de monitoreo. Una propuesta que habla el idioma de los armadores que ya no quieren esconder su PC, sino exhibirla.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · · 3 min de lectura
Placas con alma de animé: GIGABYTE cruza la estética otaku con el socket AMD AM5 y le mete Wi-Fi 7 al combo

A mí, que crecimos en los noventa viendo llegar las primeras motherboard con colores serios y disipadores cuadrados como ladrillos, nos sigue sorprendiendo ver hasta dónde llegó la industria: en 2025, GIGABYTE decidió cruzar el hardware de alto rendimiento con la estética del animé y presentó dos placas madre que parecen sacadas de un escaparate de Akihabara. Se trata de los modelos B850 AORUS ELITE-P ICE, en formato ATX, y B850M AORUS ELITE WIFI7 ICE-P, en formato microATX, ambas pintadas de blanco, con ilustraciones impresas en los disipadores y la promesa de que el gabinete deje de ser una caja cerrada y pase a ser una vidriera.

Dos tamaños, una misma idea

Dos tamaños, una misma idea

Las dos placas comparten el socket AMD AM5, así que reciben sin problema los procesadores Ryzen de las series 7000, 8000 y 9000, y vienen con cuatro ranuras para memoria DDR5 que prometen velocidades de hasta 8.200 MT/s mediante overclocking con perfiles AMD EXPO. En conectividad inalámbrica, las dos se anotan con Wi-Fi 7, el estándar más nuevo que empieza a verse en routers y notebooks, y suman un puerto USB-C frontal de 20 Gb/s para discos externos o docks de última generación. La diferencia, como siempre, está en el tamaño y en algunas decisiones de diseño que apuntan a perfiles de usuario bien distintos.

La ATX, para los que quieren mostrar todo

La ATX, para los que quieren mostrar todo

La B850 AORUS ELITE-P ICE es la hermana mayor y la que concentra todas las luces: trae cuatro conectores M.2 para unidades de estado sólido (uno PCIe 5.0 y tres PCIe 4.0), red cableada de 5 GbE para los que odian el Wi-Fi, y una pequeña pantalla LCD lateral que GIGABYTE bautizó Edge View y que muestra animaciones del sistema en tiempo real. La entrega de energía es de 16+2+2 fases con disipación por heatpipe, un dato que a los armadores más técnicos les va a hacer ruido: fases así, en criollo, significan que la placa puede sostener procesadores hambrientos de watts sin que la temperatura se descontrole. Como si fuera poco, el paquete incluye una figura coleccionable de la mascota de la marca en formato caja sorpresa, aunque desde la propia GIGYTE aclaran que la disponibilidad de este extra puede variar según el distribuidor.

La microATX, para los que arman en chico

La microATX, para los que arman en chico

La B850M AORUS ELITE WIFI7 ICE-P, en cambio, es la propuesta compacta: mide 24,4 por 24,4 centímetros y reduce las ranuras M.2 a dos (una PCIe 5.0 y una PCIe 4.0), además de bajar la red cableada a 2,5 GbE. Lo que suma, y es un detalle que me pareció de lo más interesante, es un puerto interno HDMI llamado Sensor Panel Link, pensado para conectar una pequeña pantalla de monitoreo dentro del gabinete. Es el tipo de accesorio que hace cinco años era un proyecto de modder y hoy viene de fábrica. Ambas placas usan el chipset AMD B850, están pensadas para gabinetes con vidrio templado y traen mecanismos de instalación sin herramientas para las M.2 y las antenas Wi-Fi, algo que, créanme, se agradece cuando uno ya se hizo viejo desatornillando tornillitos diminutos en la mesa del comedor.

Una tendencia que no para de crecer

Lo que deja ver este lanzamiento es que la frontera entre el hardware y la cultura pop se sigue borrando: las placas ya no son solo un componente técnico, son un objeto de diseño, casi un mueble. Yo, que vengo de una época en la que lo más lindo que tenía una motherboard era un logo azul con luz, miro estas propuestas y no puedo evitar pensar en cuántos pibes y pibas van a elegir su próxima PC por cómo se ve tanto como por cuántos frames entrega. Y la verdad, no los culpo: si vas a tener la torre al lado del escritorio, bien puede ser una pieza que te dé gusto mirar.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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