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Viernes, 2 de octubre de 2026
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Voces de Santa Cruz

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Platense se plantó en Santiago y se trajo un debut con firma visitante

El Calamar sacó a relucir su efectividad en el cierre, resistió la levantada de Olímpico y se quedó con un triunfo 82-74 en el Vicente Rosales para arrancar la Liga Nacional con el pie derecho.

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Ignacio VillarroelDeportes · · 2 min de lectura
Platense se plantó en Santiago y se trajo un debut con firma visitante

Debutar de visitante en la Liga Nacional es de esas pruebas que no perdonan: o te achicás y te volvés con la cola entre las piernas, o te plantás y dejás claro que viniste a ganar. Platense eligió lo segundo. En el Vicente Rosales, con un cierre de manual y la sangre fría intacta cuando el partido se le complicaba, el equipo de Yangüela se llevó un 82-74 que vale doble: por los puntos y por la postura.

Un primer cuarto para soñar y un segundo para sufrir

El arranque fue una declaración de intenciones. Platense se fue al primer descanso 18-8 arriba, aprovechando las pérdidas del local y un Smaniotti que se cansó de hacer daño en ataque. Parecía partido liquidado antes del entretiempo. Pero Olímpico, que de ingenuo no tiene nada, reaccionó con el ingreso de Frontera, la muñeca caliente de Corum y el regreso de Lucas Pérez. La desventaja de diez se recortó a cinco (39-34) y todo se reinició.

Lo mejor del Calamar apareció cuando más lo necesitó. Con Corum como bandera, Olímpico pasó al frente por un punto en el tercer cuarto. Ahí aparecieron Grun y las conversiones cerca del aro para recuperar la ventaja, sostener la diferencia mínima y llegar al último periodo apenas 51-50. Con el score así, el que se equivocaba, pagaba.

El cierre: oficio y puntos para sellarlo

El último cuarto fue el momento de la verdad y ahí Platense mostró los dientes. Mayor efectividad, defensa sólida y una corrida que volvió a abrir el juego hasta los diez de diferencia. Después fue cuestión de administrar: el local intentó volver, pero el Calamar ya tenía la sangre fría y el resultado. El 82-74 final fue premio al que mejor leyó los momentos del partido.

  • Morales, el distinto: 15 puntos, 3 rebotes y 18 de valoración para ser la cabeza del ganador.
  • Corum, el incombustible: 20 puntos con 5/8 en triples para sostener a Olímpico hasta donde pudo.
  • El banco como punto de inflexión: Frontera y Lucas Pérez le cambiaron la cara al local en el segundo cuarto.
  • La fórmula visitante: pérdidas forzadas y rebote controlado para construir la ventaja inicial.

Me quedo con la sensación de que Platense tiene con qué pelear: Jeremías mostró que puede ser el revulsivo que el equipo necesita, Grun aparece cuando hay que poner el cuerpo, y Smaniotti sigue siendo una garantía en ataque. Olímpico, en tanto, demostró que con Corum encendido y el banco respondiendo puede competir contra cualquiera. La que viene, el Calamar vuelve a casa y el Vicente Rosales ya sabe que este Platense no se regala. Ahora hay que ver si la cancha propia le da el envión para sostener este arranque.

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Ignacio VillarroelDeportes

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