Lunes, 7 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Voces de Santa Cruz

Ramallo Club bajó el costo de entrada a su franquicia a USD 9.000 y apuesta a duplicar su red de locales hacia 2027

La cadena de sándwiches de miga recortó casi a la mitad la inversión inicial para abrir un punto de venta y se apoya en una producción centralizada que hoy abastece a 26 locales en el área metropolitana de Buenos Aires.

LI
Laura IbáñezEconomía y empleo · 7 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

La cadena de sándwiches de miga Ramallo Club redujo la inversión inicial para sumarse a su red de franquicias de USD 17.000 a USD 9.000 en locales de aproximadamente 30 metros cuadrados, una cifra que se ubica muy por debajo del promedio del sector gastronómico, donde la entrada suele rondar los USD 30.000, según los parámetros difundidos por la propia compañía. En criollo: abrir un Ramallo Club hoy cuesta cerca de un tercio de lo que pide, en promedio, una franquicia gastronómica en la Argentina.

La baja se explicó por un cambio en la estructura comercial: la firma dejó de trabajar con una empresa intermediaria que comercializaba las franquicias y pasó a gestionar ese proceso de manera interna, según detallaron voceros de la compañía. Con ese esquema, el precio que abona el franquiciado coincide con el que Ramallo Club paga al proveedor, sin el sobrecosto que solía el intermediario. La decisión fue acompañada por una reformulación de la estrategia: la compañía pasó a priorizar la venta del producto por sobre la renta que dejaba la transferencia de la franquicia.

Un modelo apoyado en la rotación y en una planta centralizada

Ramallo Club opera hoy 26 locales en el área metropolitana de Buenos Aires, de los cuales seis son propios y veinte pertenecen a franquiciados. Toda la producción sale de una planta ubicada en Munro, en la provincia de Buenos Aires, desde donde se distribuyen los sándwiches a cada punto de venta. En esa planta se elaboran alrededor de 70.000 sándwiches por mes, que se comercializan a 1.700 pesos la unidad. En criollo: la facturación promedio anual por local se estima en torno de los USD 110.000, una cifra que refleja un negocio de alto volumen y margen unitario acotado.

La compañía proyecta un crecimiento del 30% en su facturación durante 2026 respecto a 2025, una mejora que se sostiene en parte en la incorporación de nuevas categorías de producto, entre ellas papas fritas, encurtidos, pizzas y una propuesta de cafetería. La meta hacia 2027 es alcanzar los 50 locales. Por el momento, la red se concentra en la zona metropolitana de Buenos Aires, pero la empresa ya analiza su expansión a otras provincias. Una de las plazas evaluadas es Neuquén, donde se estudia un esquema de máster franquicia con operadores que desarrollen la marca en esa región.

Origen familiar y comparación con el año anterior

El negocio tiene raíces que se remontan a unos cuarenta años atrás, cuando inmigrantes de origen croata llegaron a la Argentina y se desempeñaron como cocineros. La siguiente generación continuó con esa actividad y, ante una situación de desempleo, comenzó a elaborar recetas caseras. Los primeros productos fueron sándwiches de miga y tortas. El primer local abrió en Villa Luro y luego se reubicó en el barrio de Núñez. Comparado con el año anterior, el dato más saliente es que la inversión inicial para abrir una franquicia cayó 47%, al pasar de USD 17.000 a USD 9.000, mientras que la red de puntos de venta se mantuvo en 26 locales en el área metropolitana.

“Apuntamos más a vender el producto que a tener ganancias en la venta de la franquicia. Ahora manejamos el negocio en forma directa, entonces no tenemos ese costo. El precio que nos pasa el proveedor es el que le pasamos al franquiciado.”Voceros de Ramallo Club
LI
Laura IbáñezEconomía y empleo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo