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Lunes, 12 de octubre de 2026
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Siete recetas para no aburrirse en la cocina: del curry a los ñoquis, un menú que va de lo rápido a lo que gana sabor de un día para el otro

Esta semana el curry es el gran protagonista, con opciones vegetarianas que rinden sin parar, clásicos de siempre y dos platos de inspiración española para cerrar con todo. Una hoja de ruta práctica para variar el menú sin complicarse.

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Andrés AguilarTurismo · · 3 min de lectura
Siete recetas para no aburrirse en la cocina: del curry a los ñoquis, un menú que va de lo rápido a lo que gana sabor de un día para el otro

Les cuento de entrada: cuando vi el menú de esta semana, lo primero que pensé fue que por fin alguien se anima a sacarle el polvo al curry y mostrarlo como lo que es, una técnica y no solo un sobre amarillo. La propuesta va del lunes al domingo con siete preparaciones que mezclan lo rápido, lo vegetariano y la cocina fusión, y la verdad es que se las puede ir cocinando sin volverse loco.

El curry como estrella, también en versión verde

El curry manda en la semana, y con razón. La base es siempre la misma: saltear cebolla, ajo y jengibre, sumar las especias, cocinarlas unos segundos en aceite para que larguen todo su aroma, y después agregar lo que tengamos a mano, verduras, legumbres, carnes o pescados. La leche de coco le da cremosidad, pero si no hay, van bien unos tomates triturados o un buen caldo. Un dato práctico: un paquete de garbanzos seco de medio kilo cuesta alrededor de 2.500 pesos y rinde para cuatro porciones bien abundantes; la calabaza, en tanto, viene a unos 2.000 pesos el kilo en los verdulerías de Buenos Aires, o sea que un curry de calabaza con lentejas y cúrcuma sale por menos de 3.000 por persona.

Las versiones vegetarianas son, a mi criterio, las más rendidoras. Garbanzos, lentejas, calabaza, coliflor y papas se llevan de maravillas con las especias y dejan un plato completo sin necesidad de meter carne. El truco, como pasa con casi todos los guisos, es cocinarlo con tiempo: hecho el día anterior, al otro día está todavía mejor, así que vale la pena planificar.

Clásicos y cocina fusión para el resto de la semana

  • Brochettes de pollo: a la parrilla o en plancha, con chimichurri y una buena ensalada al lado, no necesitan mucho más.
  • Arroz chaufa: el clásico que nació del cruce entre la cocina china y la peruana, ideal para aprovechar el arroz que sobró del día anterior y resolver en minutos.
  • Ñoquis de papa: con la textura justa, admiten cualquier salsa y son un golazo para la mesa del mediodía.

Sin harinas, de España y un postre de emergencia

Para los que están mirando las harinas, la tarta sin masa es una aliada: espinaca con ricota, zapallitos o jamón y queso, y se come fría o caliente, en la mesa o en la vianda del trabajo. Las opciones que vienen desde España prometen: las gambas al ajillo, donde el secreto está en el ajo, el pimentón y un aceite de oliva que valga la pena, y los espárragos con jamón crudo, una entrada de temporada que conviene aprovechar antes de que el verdurero les diga chauchas. Y para cerrar, la salsa de frutilla rescata esas frutillas que empiezan a perder hidratación en la heladera y las convierte en el toque justo para helados, smoothies o un trifle.

Ahora, si me preguntan a mí, después de una semana así, el domingo me imagino sentándome en cualquier bodegón de la calle Corrientes a pedir un plato de ñoquis bien abundante y, si hay lugar, un arroz chaufa bien cargado. Pero como la idea es cocinar en casa, mi recomendación para terminar la semana es ir a comer a La Cumbrecita de Almagro, en Hipólito Yrigoyen al 3200: hacen una tarta sin masa de espinaca con ricota que no se la quiero contar, y si les sobra hambre, unas gambas al ajillo que rinden honores a la mejor cocina española. Y ustedes, ¿qué plato de este menú tiene más chances de aparecer en su mesa esta semana?

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Andrés AguilarTurismo

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