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Domingo, 11 de octubre de 2026
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Voces de Santa Cruz

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Die Toten Hosen bajó el telón en Buenos Aires con un repaso de tres décadas de historia compartida

La banda alemana cerró su gira despedida por el país en el Movistar Arena, con 33 canciones, invitados argentinos de lujo y un vínculo que empezó en una discoteca de Buenos Aires en 1992. Una crónica en primera persona de una noche que se sintió como un abrazo largo.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio · · 3 min de lectura
Die Toten Hosen bajó el telón en Buenos Aires con un repaso de tres décadas de historia compartida

A veces uno se entera de que algo se termina mucho después de que ya pasó. A mí me pasó con Die Toten Hosen en el Movistar Arena de Villa Crespo, el sábado por la noche: entendí que esta gira no era una más cuando vi a Dave Campino caminar por el escenario con los brazos abiertos, como quien abraza a un amigo al que sabe que no va a ver en mucho tiempo. La banda alemana cerró su última visita a la Argentina con un show de casi dos horas, 33 canciones y dos bises, en un Movistar Arena con entradas agotadas que vibró como si fuera 1992 otra vez.

Y 1992 no es una fecha elegida al azar: fue el año en que Die Toten Hosen pisó la Argentina por primera vez, en la discoteca Halley, de la mano de Pilsen, la banda que Enrique "Pil" Chalar había formado después de la separación de Los Violadores. Desde entonces acumularon más de quince visitas, entre ellas una tocada en 1996 compartiendo cartel con Iggy Pop y los Ramones, y un show en pleno San Telmo en 2015. Son más de tres décadas de idas y vueltas, de pasar por la aduana, de cantar en un idioma que acá aprendimos a traducir con el cuerpo.

Un recorrido de punta a punta

  • 33 canciones en el setlist, incluidos dos bises
  • Clásicos del público argentino como Donde las águilas se atreven, 1,2 ultraviolento, Represión y Ya no sos igual
  • Bonnie & Clyde e Hier Kommt Alex como uno de los puntos altos de la noche
  • Reisefieber, del álbum debut, para los que conocen a la banda desde el primer disco
  • Una versión de Should I Stay or Should I Go, el clásico de The Clash
  • You'll Never Walk Alone como cierre, cantado por todo el Movistar Arena

El recorrido fue pensado como una línea de tiempo: arrancó en el debut y terminó en uno de los himnos más escuchados del fútbol inglés, que en la Argentina también tiene su lugar en las canchas. Esa elección no fue casual: la banda tejió un vínculo con el público porteño que va mucho más allá del punk melódico que toca, y eso se nota en la cantidad de coros que sostuvimos durante dos horas sin aflojar.

Los invitados argentinos fueron parte central de la noche. Ciro Pertussi y Luciano Scaglione, de Attaque 77, subieron al escenario y compartieron algunos de los temas más emblemáticos del repertorio de la banda, en un cruce que para los que crecimos con el punk porteño en los años noventa fue de los más emotivos de la velada. También estuvo Sergio Gramática, de Los Violadores, y Mosca Velázquez, líder de 2', con quien Dave Campino recorrió el escenario durante uno de los temas. Verlos juntos sobre el mismo escenario fue como mirar una foto de la historia del punk argentino ampliada hasta dar abasto en el escenario del Movistar Arena.

Antes de Buenos Aires, la gira había pasado por Tandil y Rosario, también con localidades agotadas. El recorrido completo funcionó como una vuelta por distintos puntos del país, algo que Die Toten Hosen siempre hizo y que los posicionó como una de las bandas extranjeras con mayor arraigo en la Argentina, en una línea que, por motivos distintos, también habitan los Rolling Stones, Guns N' Roses y los Ramones. Acá no vinieron a probar sonido: vinieron a quedarse, y a despedirse como corresponde.

Lo que más me quedó de la noche fue una sensación que no esperaba: la de estar despidiéndome de algo que recién ahora empiezo a entender cuánto significó. La banda no anunció fechas futuras en la Argentina, y esa frase, escrita en un comunicado de prensa, pesa distinto cuando uno sale del estadio con los oídos zumbando y la garganta seca de tanto cantar. Me pasó lo de siempre con los shows que me marcan: me subí al colectivo de vuelta pensando que Die Toten Hosen no fue solo una banda alemana que vino seguido: fue, durante más de treinta años, una de las que mejor nos cantó en nuestra propia cara.

CA
Celeste AlmonacidCultura y patrimonio

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